Las anomalías en la forma en que los bebés actúan socialmente, así como en la forma en que prestan atención e interactúan con su entorno no social, podrían ser señales de alerta temprana. Un retraso en el habla por sí solo generalmente no significa autismo, pero en combinación con otras señales de advertencia, podría sugerir que un niño pequeño está en riesgo.
Primeros signos
Existen señales de alerta temprana que describen lo que los niños en riesgo de tener un ASD entre los 12 y los 24 meses generalmente no hacen, así como una descripción de lo que podrían hacer.
Es importante tener en cuenta que es muy común que los niños pequeños, con un desarrollo típico, también muestren algunas de las señales de alerta. El Departamento de Neurociencias de la Universidad de California en San Diego enlista las siguientes:
Señales en menores de entre 12 y 24 meses de edad
Hablar o balbucear en una voz con un tono inusual
Mostrar sensibilidades sensoriales inusuales
Transportar objetos durante largos períodos de tiempo. Estos artículos pueden parecer inusuales o comunes
Mostrar movimientos inusuales del cuerpo o de las manos
Usar los juguetes de una manera inusual
Parecer demasiado quisquilloso o ser difícil de calmar
Mostrar poco entusiasmo para explorar cosas nuevas o parezca poco activo
Parecer demasiado quisquilloso o ser difícil de calmar
Señales en menores de entre 12 y 24 meses
No apuntar a las cosas
No balbucear o hablar de un lado a otro con otra persona
No intentar llamar la atención de los demás
No sonreír en respuesta a otra sonrisa
No hacer un buen contacto visual
No mostrar objetos a otros
No responde a su nombre
No voltear cuando se intenta llamar su atención
No disfrutar de los abrazos
No decir su primera palabra a los 12-14 meses
No mostrar interés por otros niños
No utilizar una amplia gama de rasgos faciales
Recursos Para una evaluación en bebés de entre 12 y 36 meses en el área de San Diego, se puede llamar al Centro ACE 858-534-6912
2 de abril Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo
El 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha instaurada por Naciones Unidas para visibilizar a las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) y contribuir a promover el ejercicio efectivo de sus derechos.
Cada año a nivel internacional se promueve una campaña de sensibilización con el objetivo de que la ciudadanía conozca mejor la especificidad del autismo, empatice con las personas en el espectro y sus familias, y contribuya así a mejorar su calidad de vida y a participar en la sociedad en igualdad de condiciones.

