En forma unánime fue la aprobación del Cabildo del Plan para la adquisición del Palomar Motel. Foto: Horacio Rentería/El Latino SD.

CHULA VISTA, CA.- “Lo que la mayoría de la gente quizá no entienda es que aunque las personas estén en las calle, ellos tienen que aceptar ayuda y la ayuda a veces viene con condiciones”.

La anterior fue la respuesta que el regidor José Preciado dio ante la pregunta sobre el por qué de la proliferación de personas durmiendo en banquetas y empujando ‘carritos’ llenos de víveres en las calles de Chula Vista.

Aunque la residente Christine Bradyne afirmó en un texto leído en la sesión de Cabildo de la tarde-noche de ayer martes 25 de julio que la confidencialidad  en los requisitos que se piden a los llamados ‘homeless’ es una de las razones por la que no acuden a la ayuda institucional, Preciado consideró que “no tiene la información completa”.

Bradine había ejemplificado durante una breve participación en la Junta del Concilio que entre estas trabas se encuentra el caso de personas que por vivir en un vehículo no pueden acceder a esta ayuda.

En entrevista de El Latino de San Diego afirmó que “no tiene nada que ver con eso. Lo que es importante es que la persona tenga interés. Nuestros equipos salen a platicar con esas personas y si no piden ayuda, no podemos hacer nada por ellos”.

“Ahora nosotros tenemos un equipo y ese equipo está compuesto de policía”, destacó, “trabajadores sociales, gente que puede ofrecer ayuda médica. Entonces esa gente está constantemente hablando con ‘el homeless. El homeless no llega de repente, repentinamente. Ya tiene tiempo aquí”.

El regidor José Preciado (playera oscura), a la derecha del alcalde durante la Junta de Cabildo. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

“Entonces todos ellos que tengan interés en hacer un cambio de su vida”, subrayó el regidor José Preciado.” son traidos a las casitas y en 90 días la idea es que se van a procesar, apoyar y ayudar a hacer ese cambio”.

Mientras autoridades de la división de Vivienda y Personas sin Hogar del gobierno de la Ciudad Chula Vista aceptan que menos de un tercio de las 65 unidades para personas sin techo de Chula Vista Village en Otay, inauguradas hace dos meses, las han solicitado, Preciado se refirió a las posibles razones:

Se trata “de lugares que son puente (en transición o temporales), que en realidad no son lugares permanentes”, insistió.

“Creo que lo hemos visto”. afirmó. “Ya ve la ciudad de San Diego hizo cambios dramáticos; y lo que pasa  es que todo mundo tiene la manera correcta de hacerlo y todo mundo tiene la manera que ellos piensan que debe de ser…”

“Y todo mundo se atora; nunca hacen nada”, puntualizó convencido. “No lo hagas así porque no va a servir. Estás gastando mucho dinero, no te estés drogando, mejor gástalo en esto. Y lo que yo he aprendido en los seis meses que he estado aquí es que tenemos que crear soluciones que estén informadas por los profesionales que tratan con esa gente a diario”.

“Lo que está claro”, expresó, “es que la ley no permite que nosotros tomemos a esa gente como si fueran prisioneros y los reubiquemos. aquí es tu lugar porque  no queremos que estés en las banquetas, en los parques.  Y eso es muy importante porque conceptualmente no tenemos acreditaciones para tomar posesión de una persona y de su vida. Eso solo lo puede hacer una corte o alguien más si se determina que se causaron daños o algo por el estilo”.

Casas de campaña de ‘Homeless’ en Chula Vista localizadas frente a la Clínica de Salud del Condado de San Diego. Foto-archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

Comparó que mientras el gobierno de  la ciudad de San Diego gastan 30 veces más dinero que lo que gasta la Ciudad de Chula Vista en busca de una solución y se atienden a más de 5,000 personas que carecen de un techo para vivir,  “nosotros apenas vamos empezando, pues  tenemos 300 (‘homeless’), aunque hay algunos grupos que dicen que tenemos 1,000”.

“Pero lo claro”, enfatizó Preciado, “es que nosotros vamos a poder ayudarte si te interesa que te ayudemos y hay veces -y es algo que tenemos que afirmar- las personas tienen que tomar esa decisión por si mismas”.

“Por decir, si eres adicto quizás no quieras dejar tu lugar donde estás bebiendo.Y entonces ellos deciden quedarse en esa esquina, quedarse en ese lugar y entonces la ciudad, aunque esta señora del sweater verde”, sostuvo en referencia a la Administradora María Kachadoorian (quien estaba parada a su derecha) “haga las inversiones y ponga los programas, las estructuras, si la gente no quiere aprovecharse del servicio no le vamos a poder hacer que entren”, dijo.

La residente Christine Bradine expuso sus razones. Foto: Horacio Rentería.

“La mayoría no está pidiendo ayuda”

“Como este señor”, dijo en referencia a uno de los asistentes quien participó en la junta, “sí pide ayuda y él se recuperó. La mayoría de la gente no está pidiendo ayuda y por eso están vacios nuestros espacios porque la gente que quiere ayuda es poca. La gente que quiere seguir tomando drogas, no está tomando pasos para irse con nosotros”.

“Entonces si la gente que tomó ya decisión de ya no estar en drogas, de ya no ser adictos, si traemos todas las demás personas y los metemos en el mismo lugar, entonces ya no va a funcionar”, manifesto, “ porque hay problemas lógicos que no permiten que funcione.

“Ahora ¿hay una solución perfecta?. No la he encontrado yo. Hay una multitud de formas de ayuda y por ejemplo, en el San Diego Union-Tribune del lunes el supervisor republicano del condado norte y los alcaldes dicen no den viviendas y la gente va a consumir drogas y entonces esa es una posición a la política de ‘housing first’. Esas casitas no son ‘Housing First’ (Primero Vivienda), esas casitas son de 90 días  y transládate a otro lugar”.

“Es un albergue temporal”, precisó, “entonces si se crean albergues permanentes y la gente quiere seguir abusando de estupefacientes cómo los puedes ayudar; cómo pueden conseguir empleo; cómo van a poder mejorar su salud, cómo van a dejar esas cosas. Entonces lo único que le puedo, y con esto termino, la ciudad está lista para ayudar a aquella persona que le interese mejorarse y los servicios están ahí, pero no podemos forzar a nadie a dejar de consumir; no podemos forzar a nadie que se mueva de un lugar a otro y por eso tenemos este problema de que no se curan”.

Recordó asimismo que el gobierno de La Ciudad de Chula Vista “hizo un reporte hace dos días y fuimos a limpiar el campo ese que se llama ‘The Jungle’ (La Jungla) (sobre el 805 a la salida de Bonita), la gente quiere estar independiente, quieren vivir a su manera y no están aceptando la ayuda que se les está ofreciendo”.

Aspecto lateral del Palomar Hotel que planea adquirir el gobierno de la Ciudad de Chula Vista para convertirlo en refugio
de los homeless. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

Respecto al Palomar Hotel,dijo que se trataría de un albergue permanente y quizás haya otro tipo de protocolo para aceptar a la gente, pero lo que queda claro es que todo mundo tiene una opinión de cómo resolverlo, pero queda en cada persona en lo individual si puede tomar decisiones por si misma y decir me quiero ayudar y voy aceptar la ayuda.

“No lo podemos hacer, porque queda en cada persona tomar sus propias decisiones, y nosotros cuando te pedimos que te muevas de una propiedad privada o de una propiedad pública es para resolver un problema de salud pública, pero tienes el derecho a regresar hasta que quede resuelto. Nosotros no podemos controlar; no podemos encarcelarte, como decimos en inglés; no es un crimen ser pobre, no es un crimen no tener vivienda, lo que si probablemente lo veamos como un problema es cuando hay servicios y no hay manera de convencerte de que lo aceptes”, concluyó el entrevistado.

Antes, el residente local John Acosta, cuestionó que se invierta una cantidad tan grande para albergue.

Otro de los participantes sobre el cual el regidor José Preciado señaló como ejemplo de esos excepcionales casos de personas que han solicitado ayuda al gobierno y se ha recuperado totalmente. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.
Las pequeñas casitas del proyecto Chula Vista Village, que de acuerdo con el gobierno local son solo el puente de tres meses para que las personas busquen la manera de recuperarse. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.
El regidor José Preciado dijo que la decisión es exclusivamente de las personas. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.