SAN DIEGO.- Alzheimer’s San Diego aborda conceptos fundamentales sobre la demencia y el Alzheimer, y de cómo distinguir si la pérdida de memoria de alguien (especialmente de edad avanzada) está ocurriendo como parte normal de su envejecimiento, o si puede ser un síntoma de demencia.
ALZHEIMER Y OTRAS DEMENCIAS
El término “demencia”; se refiere a un conjunto de síntomas causados por condiciones médicas que afectan la función cognitiva, generan cambios en el comportamiento e interfieren con las actividades diarias de una persona.
Es importante destacar que la demencia no es una enfermedad específica, no forma parte del envejecimiento normal y no se limita a la pérdida de memoria. Existen varios tipos de demencia, como la demencia con cuerpos de Lewy, el deterioro cognitivo vascular, y la enfermedad de Alzheimer, entre otros.
El Alzheimer, siendo la forma más común de demencia, implica un deterioro progresivo e irreversible del cerebro. Caracterizado por la acumulación de placas de proteínas beta-amiloide y ovillos de proteínas tau en las células cerebrales, el Alzheimer progresa a través de diferentes etapas: temprana, media y final.
En la etapa final, generalmente se observa un daño extenso en el hipocampo, una región crucial del cerebro que desempeña un papel fundamental en la memoria.
ENVEJECIMIENTO NORMAL Y SÍNTOMAS DE DEMENCIA
Es fundamental diferenciar entre el proceso natural de envejecimiento y los síntomas específicos de la demencia, dado que ciertos aspectos, como problemas de memoria, pueden ser comunes en ambas situaciones. Sin embargo, hay señales distintivas de la demencia que incluyen:
● Perderse en lugares conocidos.
● Olvidar para qué sirven los objetos.
● Dificultad al formar y comprender palabras, leer, escribir y resolver problemas numéricos.
● Comportamiento inadecuado y cambios drásticos en la personalidad.
● Reducción del campo visual y deterioro grave de otros procesos sensoriales.
● Problemas de equilibrio y coordinación, causando caídas frecuentes.
● Aislamiento social.
FACTORES DE RIESGO, DETECCIÓN, Y DIAGNÓSTICO
El Alzheimer presenta diversos factores de riesgo, entre los que se incluyen la edad avanzada, el género femenino, la presencia de diabetes o enfermedades cardiovasculares, y antecedentes familiares de demencia.
Es crucial destacar que la presencia de estos factores no garantiza necesariamente el desarrollo de la enfermedad, subrayando la importancia de la reducción de riesgos siempre que sea posible.
En este contexto, se recomienda encarecidamente realizar visitas anuales al médico. Durante estas consultas, es esencial discutir cualquier preocupación relacionada con los síntomas de demencia u otras condiciones. La detección temprana es fundamental para un abordaje efectivo, permitiendo la implementación de estrategias preventivas y de manejo adecuadas en caso de ser necesario.
Reducción del riesgo Adoptar un estilo de vida saludable se presenta como la clave esencial para reducir el riesgo de desarrollar demencia, según las recomendaciones de Alzheimer’s San Diego. Se sugiere realizar actividad física regular, alcanzando un mínimo de 150 minutos a la semana, con enfoque en actividades cardiovasculares al menos dos veces durante este periodo.
Asimismo, se aconseja mantener una dieta equilibrada, incorporando suficientes vegetales, frutas, legumbres, granos enteros y grasas saludables, mientras se limita la ingesta de grasas saturadas, productos lácteos y carnes.
Es importante moderar el consumo de bebidas alcohólicas para mantener una salud óptima. La calidad y cantidad de sueño también desempeñan un papel fundamental en la reducción del riesgo.
Se recomienda a la mayoría de los adultos dormir entre 7 y 9 horas diarias, optimizando así la salud cerebral y general. Adoptar estos hábitos saludables no solo contribuye a la prevención de la demencia, sino que también promueve un bienestar integral.
Si tiene preguntas sobre la pérdida de memoria, o le gustaría saber más acerca de los servicios gratuitos que ofrece Alzheimer’s San Diego, no dude en contactarnos.
Puede visitar alzsd.org/espanol o llame al 858.492.4400 para hablar con una asesora en cuidados clínicos.

