Para evitar la enfermedad por calor, es crucial mantenerse hidratado antes, durante y después del trabajo en ambientes calurosos. Foto: Archivo

SAN DIEGO.- Ante la creciente preocupación por el estrés por calor, el Departamento de Salud y Servicios Humanos, en colaboración con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional, enfatiza la importancia de la hidratación adecuada como medida preventiva fundamental.

Para evitar la enfermedad por calor, es crucial mantenerse hidratado antes, durante y después del trabajo en ambientes calurosos. Beber agua regularmente, incluso antes de sentir sed, es esencial para reponer los líquidos perdidos por la sudoración. Se recomienda consumir aproximadamente una taza (8 onzas) de agua cada 15 a 20 minutos mientras se trabaja bajo condiciones de calor extremo, lo que equivale a 24 a 32 onzas por hora.

Es importante evitar el consumo excesivo de agua, limitándolo a no más de 48 onzas por hora, para evitar una baja peligrosa en la concentración de sal en la sangre. Además, se aconseja evitar bebidas energizantes y alcohol antes de trabajar en entornos calurosos, ya que pueden aumentar el riesgo de deshidratación y afectar negativamente la salud cardiovascular.

Por último, se subraya que las bebidas deportivas son útiles solo en casos de sudoración prolongada y deben consumirse con moderación debido a su contenido calórico elevado. Seguir estas recomendaciones no solo previene la enfermedad por calor, sino que también ayuda a mantener un rendimiento óptimo y una salud general robusta en ambientes laborales exigentes.