Familiares y amigos de las víctimas se reunieron en el lugar del incendio para llevar a cabo una vigilia. Fotos: Jeanette Sánchez/El Latino San Diego

CHULA VISTA.- Este miércoles 28 de agosto, José Carlos Villanueva, de 47 años, enfrentará su primer procesamiento judicial por su presunta implicación en el devastador incendio que tuvo lugar el sábado pasado en un 7-Eleven en Chula Vista.

Villanueva, está acusado de 16 delitos graves, entre ellos intento de asesinato en primer grado, incendio provocado, tortura y mutilación, ya que se habla que llegó al lugar y roció gasolina sobre su víctima y le prendió fuego.

Fue gracias a que algunos testigos dieron los datos del carro en el que huyó el presunto atacante, que los investigadores ingresaron las placas en una base de datos criminales para emitir una alerta y unas seis horas después, los agentes de Redlands, California, localizaron el vehículo estacionado en una gasolinera y arrestaron sin incidentes a Villanueva para su procesamiento.

El incidente ocurrió alrededor de las 8 a.m. en el 7-Eleven ubicado entre Broadway y L Street.

Cuando los oficiales llegaron encontraron a una de las víctimas gravemente quemada saliendo de la tienda y tuvieron que rescatar a otra mujer que se encontraba dentro, incapaz de moverse debido a las quemaduras. Ambas mujeres fueron trasladadas de inmediato al hospital.

Amanda, una de las víctimas, sufrió quemaduras en más del 80% de su cuerpo y su condición es crítica.

Su hijo afirmó que al ir a visitar a su madre apenas podía verla ya que su cuerpo está tan quemado que, incluso si le hacen injertos, no tendría suficiente piel para cubrir todas las áreas afectadas.

En tanto, la otra víctima, aunque también sufrió graves heridas, no se cree que su vida esté en peligro.

Este ataque ha provocado una profunda conmoción en la comunidad. El domingo por la noche, familiares y amigos de las víctimas se reunieron en el lugar del incendio para llevar a cabo una vigilia en apoyo a las afectadas.

Una amiga cercana y compañera de vivienda de Amanda durante 10 años, ha declarado sobre la relación problemática entre la víctima y Villanueva, afirmando que hubo varios intentos de separarse de él, pero Villanueva continuaba acosándola, tanto en su hogar como en su lugar de trabajo y que había mostrado un patrón de comportamiento abusivo, incluyendo el uso de teléfonos y aplicaciones para hostigarla.

Las heridas sufridas por ambas mujeres representan un recordatorio brutal de los peligros que enfrentan quienes padecen situaciones de violencia doméstica, de género y acoso.