Megan Espinoza fue víctima de una negligencia médica. Fuente de la foto: Dignity Memorial.

CHULA VISTA, CA.- La mañana del 19 de diciembre de 2018, Moises Espinoza recibiría una noticia que era la víspera de una tragedia.

En una llamada que le hicieron del hospital donde se encontraba le avisaron que su esposa Megan (del mismo apellido) se encontraba inconsciente y no respondía.

La cirugía de la mujer había sido programada a las 12:30 p.m. de ese día, pero tres más tarde los resultados de una fallida operación habían terminado con la vida de la paciente.

Por ello, a finales de ese mes de diciembre de 2018, el Doctor Carlos Chacón y su enfermera Heather Alice Lang Vans fueron arrestados bajo la acusación de haber participado en una cirugía plástica que causó la muerte de la paciente.

La señora Megan Espinoza, Educadora y madre de dos hijos, quien confiando en ‘la buena fama’ y la ‘recomendación’ que otras personas habían dado sobre Chacón, acudió entonces a su clínica “Divino Plastic Surgery”, que el fallido Cirujano Plástico tenía en la comunidad de Bonita.

En una audiencia que tuvo el 10 de abril de 2023, el ex médico se declaró no culpable, pero un día después se le fincaron cargos por homicio involuntario.

Un largo juicio penal

Y este viernes 20 de septiembre, tras un juicio que llevó seis años, incluido años de arraigo domiciliario, Carlos Chacón fue condenado a cumplir una sentencia de tres años de cárcel tras la negociación de un acuerdo entre la Fiscalía de Distrito del Condado de San Diego y su defensa.

Por su parte, la ex enfermera Lang Vass no pudo comprobar que tuviera conocimientos certificados para aplicar anestesias a los pacientes y en el caso particular de la víctima (Megan Espinoza) le suministró una dosis de diferentes drogas, particularmente kentamina y fentanilo, que naturalmente resultó fatal para la infortunada mujer.

Aceptó haber suministrado
decenas de sedantes a pacientes

De hecho, la enfermera aceptó asimismo haber aplicado decenas de sedantes a sus pacientes que justificó como “trabajos secundarios” que les habría suministrado para ganar dinero, algo que iría en contra de la ética médica.

Incluso, la Jueza Maryann D.Addezio diría que “antepuso su deseo por dinero extra a la salud y vida de sus pacientes”.

Vale recordar que la madre y maestra Megan Espinosa acudió a la clínica en busca de una cirugía que le aumentaran el volume de los senos y no es el primero (ni seguramente el último caso) que lleva a los pacientes a condiciones graves e incluso, la muerte, como resultó en este caso.

La enfemera, por su lado, fue condenada a dos años de prisión por su participación en la fallida cirugía plástica.

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