El abogado James Frantz dio a conocer los detalles de la demanda interpuesta por cuatro residentes del Sur de la Bahía, aunque -dijo- podrían sumarse muchos más. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

SAN DIEGO Residentes del sur de la bahía interpusieron el viernes 15 de noviembre la primera demanda por daños a la salud y económicos (las propiedades) provocado por los derrames de aguas residuales provenientes de la ciudad de Tijuana.

La demanda fue presentada ante la Corte Superior del estado de California a través del bufete legal Frantz Law Group “en nombre de los residentes de South Bay e Imperial Beach”, que han resultado afectados por las aguas negras, “sin tratar y contaminantes, incumpliendo su permiso, de acuerdo a la Ley de Agua Limpia”.

El alcance de la demanda fue expuesto en conferencia de prensa por el abogado James Frantz, con 45 años de experiencia, quien precisó que la misma fue presentada por Rachel Havens, Steven Havens, Ursula Sánchez y Brian MccRay, aunque se pueden sumar muchos más.

Los demandados

Los acusados o demandados, dio a conocer Frantz, son Veolia Water West Operating Services, Inc., Veolia Water North America West, LLC, a Mark Wippler (en lo individual) y DOES 1-200.

“Están cansados de escuchar
las promesas incumplidas”

“Los residentes de Imperial Beach están cansados de escuchar las promesas incumplidas de hace décadas de una empresa que vierte, a sabiendas, miles de millones de galones de aguas residuales sin tratar en sus playas y en su estuario, provocando continuos cierres de playas, enfermedades de surfistas y bañistas, así como individuos y familias están constantemente expuestos a patógenos y sustancias nocivas transmitidas por el aire”.

De acuerdo con la demanda, de la cual se nos proporcionó una copia, “los demandantes alegan que estuvieron y continúan estando expuestos a humos y olores nocivos en sus hogares y comunidades”.

De izquierda a derecha: El regidor de National City, Marcus Bush, el alcalde de San Diego, Todd Gloria y Enrique Medina, miembro de SDAPCD atentos a la exposición del documento. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

“Operación negligente e imprudente”

Esto, argumentan en el documento presentado ante la Corte de California “durante un período prolongado como resultado directo e inmediato de la operación negligente e imprudente” (por parte) “de los Demandados, de la Planta Internacional de Tratamiento de Agua del Sur de la Bahía (SBIWTP, por sus siglas en inglés), localizada en San Ysidro, California.

Se advierte que “los demandados, a través de sus acciones intencionales, negligencia, imprudencia y otras conductas ilegales, han causado que los demandantes sufran daños por la exposición a aguas residuales y diversos contaminantes, incluido sulfuro de hidrógeno, DDT, bencidina y bifenilos ploriclorados”.

“Contaminantes altamente tóxicos”

Y precisa que estos “contaminantes son altamente tóxicos, contaminantes ambientales malolientes, comúnmente asociados con aguas residuales”.

Se afirma que “miles de individuos quienes viven, trabajan (o acuden con fines recreativos) a Imperial Beach y las comunidades próximas al área como son San Ysidro, Coronado, National City y Chula Vista (conocida en su conjunto como South Bay), han experimentado y se han quejado de estar expuestos a estos contaminantes a través de humos nocivos, olores y agua contaminada”

“Descargas al Océano Pacífico, al Río
Tijuana y fugas y derrames de colectores”

Agrega la demanda que “las consecuencias” (ocasionadas por las acciones e inacciones u omisiones de los demandados) son productos químicos tóxicos -tener descarga desde México hacia el sur de California a través de la cuenca de Tijuana”.

“Gran parte de esta contaminación”, se agrega en el documento de la demanda, “es directamente atribuible a las fallas de los demandados, incluida su descarga rutinaria de estos contaminantes al Océano Pacífico a través del Emisor de la Bahía Sur y al Río Tijuana y al Estuario” (Tijuana River Valley), a través de fugas y derrames de sus colectores de cañones y otra infraestructura”.

También se presentaron gráficas de las horas de mayor presencia del Sulfuro de Hidrógeno en el aire. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

Reunión de funcionarios

Vale hacer mención que un día antes de que se interpusiera la demanda (la tarde del jueves 14 de noviembre), tuvo lugar una reunión en el auditorio Departamento de Servicios Públicos de la Ciudad de San Diego (San Diego Public Utilities Department).

Durante la reunión encabezada por el alcalde de San Diego, Todd Gloria y Nora Vargas, presidenta de la Junta de Supervisores del Condado de San Diego, entre otros,  se dio a conocer un documento en el que se acepta que las comunidades de South Bay se han visto afectadas “por los olores causados por el sulfuro de hidrógeno (H2S)”.

El documento referido fue publicado por el Distrito de Control de Contaminación del Aire del Condado de San Diego (SDAPCD, por sus siglas en inglés) y el Condado de San Diego.

Se señala en el documento, asimismo, que “el panel de monitoreo de H2S se actualiza diariamente y proporciona datos de Teledyne T101”.

Es conveniente señalar, por último, que esta tecnología se utiliza para medeir los niveles de sulfuro de hidrógeno en el aire y en este modelo “está equipado con un convertidor catalítico montado internamente y a 315 grados centígrados convertiría el H2S en Dióxido de Sodio (SO2).

Durante la reunión en la que se anunció que se entregarían purificadores de aire o filtros a las comunidades afectadas, estuvieron también presentes Marcus Bush, regidor de National City, y los miembros de SDAPCD, Enrique Medina y Katy Keehan, entre otros

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