La contaminación por aguas residuales en la región del Valle del Río Tijuana ha tenido un impacto significativo en la salud de los residentes, afectando tanto su bienestar físico como emocional.
De acuerdo con un comunicado emitido por el Condado de San Diego, la reciente encuesta realizada entre residentes de áreas afectadas, si bien superó las expectativas alcanzando las 2,150 respuestas, también reveló que muchas personas en la zona experimentan estrés, ansiedad y preocupación debido a la exposición a sustancias tóxicas.
Los encuestados reportaron una disminución en su calidad de vida diaria, con temor constante por el consumo de agua contaminada y la exposición a olores desagradables.
Los resultados de la encuesta, que forman parte de una evaluación federal sobre la exposición a sustancias químicas, reflejan además un aumento en problemas de salud física, como enfermedades gastrointestinales y respiratorias.
En particular, la encuesta revela que se ha observado un incremento en los casos de asma y enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC), lo que ha generado una mayor demanda en los sistemas de salud locales.
Además de los efectos físicos, la encuesta destacó un impacto notable en la salud mental de los residentes.
La Dra. Ankita Kadakia, directora interina de salud pública del condado, señala en el documento que “estos problemas no solo han afectado la salud física, sino también la salud mental”. La preocupación constante sobre los riesgos de la contaminación ha generado niveles elevados de estrés y ansiedad en la comunidad.
Aunque se menciona que el condado ha colaborado con agencias locales, estatales y federales para abordar tanto la crisis ambiental como sus consecuencias en la salud de la población y se han dispuesto recursos de apoyo emocional, incluidas líneas de crisis, para aquellos afectados por la situación, se espera que los resultados de la encuesta sean clave para el diseño de políticas y programas que apoyen a las personas que enfrentan los efectos emocionales de esta crisis ambiental.
Mientras tanto, la comunidad sigue lidiando con los efectos de una situación que afecta tanto su salud física como su bienestar mental.

