El caso, investigado por la DEA y el Departamento de Policía de San Diego, comenzó tras una llamada al 911 en las primeras horas del 10 de noviembre de 2022. Foto: sandiego.gov

SAN DIEGO – Scott Anthony Sargent, de 63 años, admitió en un tribunal federal su responsabilidad por la distribución de una mezcla letal de fentanilo y parafluorofentanilo que causó la muerte de dos personas en una casa de North Park en noviembre de 2022.  

El caso, investigado por la DEA y el Departamento de Policía de San Diego, comenzó tras una llamada al 911 en las primeras horas del 10 de noviembre de 2022. Los agentes encontraron a cuatro personas inconscientes; dos murieron en el lugar, mientras que Sargent y otra persona fueron tratados con Narcan y sobrevivieron.  

Según el acuerdo de culpabilidad, Sargent proporcionó las sustancias que causaron las sobredosis mortales de una mujer de 40 años y un hombre de 35. En el lugar de los hechos, y posteriormente en el armario de almacenamiento de Sargent, las autoridades hallaron importantes cantidades de fentanilo, metanfetaminas y armas de fuego.  

En total, se incautaron 3,2 kilogramos de metanfetamina, 113,4 gramos de fentanilo, dos pistolas semiautomáticas y otros narcóticos en diversas ubicaciones vinculadas a Sargent.  

La fiscal federal Tara McGrath destacó que este caso subraya el compromiso de las autoridades para enfrentar la crisis del fentanilo. “Incluso pequeñas cantidades de esta droga pueden llevar a condenas federales”, afirmó.  

El agente especial de la DEA, Brian Clark, señaló que esta declaración de culpabilidad no puede reparar las vidas perdidas, pero envía un claro mensaje: quienes distribuyen estas sustancias enfrentarán graves consecuencias.  

La audiencia de sentencia de Sargent está programada para el 4 de abril de 2025, ante el juez federal Robert Huie. Este caso refleja los esfuerzos continuos de las agencias locales, estatales y federales para combatir la distribución de drogas peligrosas y las muertes por sobredosis en la región.