A una década del derrame de petróleo en Refugio Beach, cerca de Santa Bárbara, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y sus aliados destacan los avances en la restauración de los ecosistemas marinos y costeros afectados.
El 19 de mayo de 2015, la ruptura de un oleoducto liberó más de 100,000 galones de crudo, contaminando playas, zonas rocosas intermareales y aguas cercanas, y afectando peces, aves marinas y mamíferos. La contaminación también provocó cierres temporales de pesquerías y áreas recreativas.
A través del Proceso de Evaluación de Daños a Recursos Naturales, NOAA lideró la medición del impacto del derrame sobre los ecosistemas y los usos humanos de la costa. En 2020, se alcanzó un acuerdo de 22,3 millones de dólares con Plains All American Pipeline, empresa responsable del incidente, para financiar la restauración de hábitats y la recuperación comunitaria.
Proyectos de restauración en tierra y mar
Jen Boyce, especialista en hábitats marinos de la Oficina de Conservación de Hábitats de NOAA, afirmó: “Estos proyectos han mejorado la salud y resiliencia de los hábitats críticos. Ya vemos resultados, desde la reproducción exitosa de pelícanos pardos en Anacapa hasta los arrecifes rocosos que vuelven a sostener abulones rojos y la vegetación nativa de dunas en Santa Mónica”.
Entre los trabajos destacados se encuentra la repoblación de más de 5,000 abulones juveniles en arrecifes de la Gaviota Coast, con la meta de establecer hasta 40,000 individuos y contribuir al equilibrio de los bosques de kelp.

Además, se restauran campos de pastos marinos, esenciales para peces, invertebrados y aves migratorias, y se mejora la vegetación nativa de dunas, con la siembra de 45 libras de semillas de 15 especies californianas, que ha favorecido el regreso de aves como el chorlito nevado.
Acceso público y educación ambiental
Los proyectos también han reforzado la experiencia recreativa y educativa en la zona: se instalaron señalizaciones interpretativas en Arroyo Burro Beach, se promovió el programa Bridge to Nature, que involucró a 600 estudiantes en la exploración de playas y charcas de marea, y se mejoraron senderos y accesos para sillas de ruedas en Ventura Harbor.
Desde 2020, NOAA y sus socios han outplantado más de 5,000 abulones rojos, apoyado a cerca de 600 estudiantes, iniciado 12 proyectos de uso humano y movilizado a casi 500 voluntarios en 23 eventos comunitarios.
Aunque la restauración continúa, la agencia se mantiene al frente de la siguiente fase de monitoreo y manejo adaptativo, asegurando que los ecosistemas y comunidades costeras sigan recuperándose.

