La iniciativa responde a la creciente evidencia científica sobre los efectos nocivos de los ultraprocesados. Foto: Archivo UNAM


SACRAMENTO.— La legislación que busca eliminar gradualmente los alimentos
ultraprocesados de las escuelas públicas del estado ha sumado apoyos clave en vísperas
de una votación decisiva en el Senado.
El Proyecto de Ley de la Asamblea (AB) 1264, impulsado por el asambleísta Jesse Gabriel, ya cuenta con el respaldo de agricultores, médicos, maestros y organizaciones de padres, en lo que sus promotores califican como un paso histórico para la salud infantil en
California.
Tras semanas de diálogo, la Asociación de Frutas Frescas de California anunció su adhesión a la propuesta, uniéndose a la Academia Estadounidense de Pediatría, la
Federación de Maestros de California, la PTA estatal y Stanford Medicine Children’s Health.
“Nuestras escuelas públicas no deberían servir a los estudiantes alimentos ultraprocesados dañinos, llenos de aditivos químicos peligrosos”, expresó Gabriel. “En California, demócratas y republicanos unen fuerzas para priorizar la salud y la seguridad de nuestros niños. Nos entusiasma que los agricultores californianos se unan a nuestro movimiento”.
El AB 1264, que ya superó votaciones bipartidistas en la Asamblea Estatal y en dos comités del Senado, busca establecer la primera definición legal de alimentos ultraprocesados en el país y prohibir su distribución en los comedores escolares. De aprobarse, California se convertiría en el primer estado en aplicar un marco legal de este tipo, con miras a influir en reformas federales.
El texto legislativo cuenta con el respaldo de figuras de distintos partidos. Entre sus
coautores figuran James Gallagher, líder republicano de la Asamblea, y Alex Lee,
presidente del Caucus Progresista. Según los promotores, la iniciativa responde a la
creciente evidencia científica sobre los efectos nocivos de los ultraprocesados, asociados a obesidad, enfermedades metabólicas y déficit de aprendizaje en menores.
La propuesta enfrenta esta semana una votación clave en el Comité de Asignaciones del
Senado. Si logra avanzar, será discutida por el pleno antes del 12 de septiembre, fecha de
cierre del periodo legislativo. En caso de aprobación, el gobernador Gavin Newsom tendrá
hasta el 12 de octubre para decidir si promulga o veta la medida.
En años recientes, California ha liderado la discusión nacional en torno a la seguridad
alimentaria. En 2023, el estado prohibió la venta de cuatro aditivos mediante la AB 418, y en 2024 se aprobó la AB 2316, que eliminó colorantes sintéticos dañinos en los menús
escolares. Ambas medidas tuvieron eco en otros estados y en la propia FDA, que restringió sustancias tras las reformas californianas.

Con el AB 1264, la legislatura estatal se prepara para dar otro paso que, según sus
impulsores, podría transformar el estándar de nutrición escolar en todo el país.