Como un “asalto al ahorro de los contribuyentes” calificó el supervisor del Quinto Distrito del condado de San Diego, Jim Desmond, la decisión de la Junta de Supervisores de destinar parte de las reservas presupuestarias a nuevos gastos.
“La votación de hoy es un paso atrás imprudente para el condado de San Diego”, declaró Desmond en un comunicado emitido el mismo martes.
A su juicio, la medida pone en riesgo la estabilidad financiera del condado al convertir los fondos de emergencia en “un fondo de sobornos políticos” y al desviar recursos que, dijo, ya estaban comprometidos para necesidades críticas como mantenimiento de edificios, vehículos del Sheriff y contratos de salud mental.
El supervisor advirtió que la decisión podría generar efectos adversos a largo plazo. “Si esto continúa, los habitantes de San Diego se verán obligados a elegir entre aplazar el mantenimiento, subfinanciar las pensiones o recortar servicios vitales”, expresó.
Según Desmond, el plan aprobado contempla el uso inmediato de 40,8 millones de dólares de las reservas para pagar bonificaciones al personal, en lugar de integrarlo como una prioridad presupuestaria estable.
“Nuestras reservas deben protegerse para emergencias reales y necesidades a largo plazo, no para gastos miopes que pongan en peligro a las generaciones futuras”, agregó.
En su posicionamiento, Desmond recordó que la ciudad de San Diego enfrenta actualmente un déficit de 258 millones de dólares y que el estado acumula una deuda de 68 mil millones. También señaló que apenas el año pasado el condado tuvo que rescatar a la ciudad tras las inundaciones, que atribuyó a una falta de inversión en infraestructura y planeación financiera.
“El pueblo de San Diego merece líderes que protejan sus dólares de impuestos y prioricen la seguridad pública, la infraestructura y los servicios esenciales, no que arriesguen nuestro futuro por soluciones rápidas”, sostuvo.

