La región de San Diego y Baja California avanza hacia la construcción de un nuevo puerto de entrada en Otay Mesa Este, tras la firma de acuerdos de aceptación de donaciones entre la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la Administración de Servicios Generales (GSA), Caltrans y la Asociación de Gobiernos de San Diego (SANDAG). El proyecto, con una inversión conjunta de 535 millones de dólares dentro de una iniciativa mayor de 1,300 millones, busca fortalecer la seguridad fronteriza, mejorar la movilidad y dinamizar el comercio binacional.
Autoridades de las agencias involucradas confirmaron la firma de los acuerdos que permitirán avanzar hacia la fase de construcción. El director de Operaciones de Campo de CBP en San Diego, Sidney Aki, señaló que se trata de “una inversión largamente esperada en la comunidad fronteriza” y destacó que el nuevo puerto “fortalecerá la seguridad, mejorará la eficiencia y apoyará la economía de la región”.

Por su parte, Amanda Sweeney, comisionada interina del Servicio de Edificios Públicos de la GSA, subrayó que la colaboración interinstitucional permitirá “un comercio más rápido y seguro”, además de generar ahorros para los contribuyentes.
La presidenta de SANDAG y alcaldesa de Solana Beach, Lesa Heebner, calificó el acuerdo como “un hito significativo” y afirmó que la obra contribuirá a reducir los tiempos de espera en ambos lados de la frontera. En la misma línea, Toks Omishakin, secretario de la Agencia Estatal de Transporte de California, aseguró que las instalaciones proyectadas “tienen el potencial de mejorar significativamente el movimiento legal de mercancías, a la vez que reducen la congestión para empresas y trabajadores”.
El nuevo puerto de entrada en Otay Mesa Este se enmarca en un modelo de colaboración público-privada que, de acuerdo con la CBP, permite ampliar servicios e infraestructura en los cruces fronterizos mediante donaciones de entidades gubernamentales y privadas.

