El aumento de grasa abdominal en mujeres mayores de 40 años no necesariamente está relacionado con falta de disciplina, sino con cambios fisiológicos que requieren nuevas estrategias de cuidado corporal, explicó la bio-estratega Adriana Martínez.
La especialista, creadora del movimiento Biohacking +40, señaló que uno de los errores más frecuentes en mujeres con alto nivel de actividad profesional y personal es intentar mantener rutinas físicas y alimenticias diseñadas para etapas más jóvenes.
“Si tienes más de 40 años, trabajas duro y cuidas lo que comes, pero tu cintura no baja… no es falta de disciplina. Es tu cuerpo pidiéndote una nueva estrategia”, afirmó la también mentora de negocios enfocada en bienestar femenino.
De acuerdo con la experta, el exceso de ejercicio cardiovascular puede generar el efecto contrario al deseado, especialmente cuando existe estrés constante derivado del trabajo, responsabilidades familiares, falta de descanso y hábitos como el consumo elevado de cafeína.
“Cuando el cuerpo vive en estrés se siente en peligro y responde almacenando grasa, sobre todo en el abdomen. No es que el cuerpo sea terco, está en modo supervivencia”, explicó.
Martínez indicó que otro factor que limita los resultados es intentar reducir grasa abdominal mediante rutinas utilizadas durante la juventud, las cuales no responden a las necesidades hormonales y metabólicas actuales.
Ante este panorama, la especialista recomendó tres tipos de movimiento que, aseguró, son más efectivos y sostenibles para mujeres mayores de 40 años.
El primero es la fuerza funcional, que consiste en ejercicios con el propio peso corporal o con cargas ligeras, como sentadillas, planchas suaves, subir y bajar de una silla o cargar objetos cotidianos. Martínez detalló que este tipo de entrenamiento favorece el desarrollo muscular, lo que incrementa la quema de grasa incluso en reposo. “Con dos o tres sesiones semanales de 30 a 40 minutos el cuerpo recibe el mensaje de que puede gastar energía y deja de aferrarse a la grasa abdominal”, señaló.
La segunda recomendación es incorporar movimiento suave diario, como caminar entre 20 y 40 minutos, subir escaleras, realizar pausas activas en la jornada laboral o bailar. Según la especialista, estas actividades reducen la inflamación abdominal y contribuyen a disminuir el estrés. “Un cuerpo relajado suelta grasa, mientras que uno estresado la guarda”, destacó.
El tercer elemento es trabajar la postura y la respiración consciente. Martínez explicó que en muchos casos el abdomen abultado está relacionado con tensión corporal y respiración superficial. Como ejercicio básico, sugirió sentarse con la espalda recta, inhalar profundamente por la nariz llevando el aire al abdomen y exhalar lentamente por la boca durante cinco minutos diarios.
“La verdadera transformación no ocurre cuando peleas contra tu cuerpo, sino cuando aprendes a liderarlo con inteligencia”, afirmó.
La especialista concluyó que la reducción de grasa abdominal después de los 40 requiere un enfoque integral basado en coherencia, descanso y movimiento estratégico. “Tu cintura no necesita más sacrificio. Necesita calma, fuerza, caminatas y respiración. Ese es el nuevo lujo: un cuerpo que coopera contigo”, puntualizó.

