Un brote de E. coli vinculado al consumo de queso cheddar de leche cruda ha dejado al menos nueve personas enfermas en Estados Unidos —incluidos dos casos en San Diego— y obligó al retiro inmediato de varios productos de la empresa RAW FARM.
De acuerdo con autoridades de salud del condado, los productos implicados son queso cheddar crudo en sus versiones original y con jalapeño, tanto en presentación rallada como en bloque, cuya distribución motivó una retirada voluntaria emitida el 2 de abril, por lo que se recomienda no consumirlos y desechar cualquier producto adquirido después del 4 de enero de 2026.
El brote corresponde a una cepa de E. coli productora de toxina Shiga (STEC), una bacteria capaz de provocar cuadros graves. Siete de los casos se han registrado en California, mientras que los otros dos se distribuyen entre Florida y Texas. Tres personas han requerido hospitalización y una desarrolló síndrome urémico hemolítico, una complicación que puede derivar en daño renal severo.
Más de la mitad de los afectados son menores de cinco años. En San Diego, los dos pacientes reportados se encuentran en proceso de recuperación.
“El queso sin pasteurizar puede contener bacterias peligrosas como la STEC”, advirtió el funcionario de salud pública del condado, Sayone Thihalolipavan, quien subrayó que los grupos más vulnerables son niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Los síntomas suelen aparecer entre tres y cuatro días después de consumir alimentos contaminados, aunque pueden manifestarse desde el primer día o hasta diez días más tarde. Entre los signos más comunes se encuentran calambres abdominales intensos, diarrea —que puede ser sanguinolenta— y vómitos. En casos severos, la infección puede evolucionar a síndrome urémico hemolítico, condición que requiere hospitalización y puede ser potencialmente mortal.
Autoridades sanitarias indicaron que ya se notificó a tiendas locales sobre el retiro de los productos, mientras se mantiene el llamado a la población a revisar sus compras recientes y evitar cualquier consumo de lácteos no pasteurizados.
El caso revive preocupaciones sobre la seguridad de productos “crudos”. La propia empresa ha sido señalada en brotes anteriores relacionados con lácteos sin pasteurizar, incluido uno considerado el mayor registrado en el país entre 2023 y 2024, también con epicentro en San Diego.

