La reconversión de un edificio histórico de 1948 en 73 viviendas asequibles para familias, junto con espacios comerciales destinados a negocios comunitarios, no solo atiende la crisis de vivienda en San Diego, sino que también contribuye a revitalizar corredores urbanos y a mantener a las familias dentro de sus comunidades.
En City Heights, el desarrollo The Teralta abrió oficialmente sus puertas tras transformar la antigua estructura de Superior Furniture Co. en un complejo habitacional de uso mixto. El proyecto, ubicado en el 4341 de El Cajon Boulevard, representa una inversión de 71 millones de dólares impulsada por Wakeland Housing en colaboración con Price Philanthropies Foundation, dentro de una estrategia de regeneración urbana enfocada en vivienda asequible.
Uno de los principales enfoques del proyecto es la atención a familias numerosas. De las 73 viviendas, 45 cuentan con tres y cuatro habitaciones, una característica poco común en el mercado de vivienda asequible y que responde a la realidad de hogares multigeneracionales en City Heights. Las unidades están dirigidas a familias con ingresos entre el 30% y el 60% del ingreso medio del área, con rentas que van aproximadamente de 844 a 2,698 dólares, dependiendo del tamaño y nivel de ingresos.
“Este tipo de proyectos responde a necesidades que las familias han expresado durante años”, señaló Dani Halton, gerente del proyecto por parte de Wakeland Housing, al destacar el enfoque comunitario del desarrollo.

El edificio conserva la fachada original de 1948, incluyendo elementos de diseño art déco, integrados a una nueva estructura residencial diseñada por Dahlin Group Architecture y construida por Level 10 Construction. La intervención busca mantener la memoria arquitectónica del barrio, al tiempo que adapta el espacio a nuevas funciones habitacionales y comerciales.
El complejo incorpora áreas comunes como un salón comunitario con cocina y laboratorio de computación, un patio central con juegos infantiles y zonas de convivencia, además de una terraza en el tercer piso para reuniones vecinales. Estas instalaciones están pensadas para fortalecer la vida comunitaria y ofrecer espacios seguros para residentes de distintas edades.
Además, el desarrollo incluye servicios de apoyo para residentes a través del programa de servicios comunitarios de Wakeland Housing, enfocado en desarrollo educativo, oportunidades laborales, acompañamiento juvenil y participación cívica.
En la planta baja se habilitaron dos espacios comerciales destinados a negocios locales, con el objetivo de generar actividad económica en la zona y facilitar el acceso a servicios cotidianos para los residentes.
Organizaciones comunitarias han señalado que este tipo de proyectos contribuyen a frenar el desplazamiento de familias de bajos ingresos, al tiempo que impulsan la renovación de corredores urbanos sin perder el carácter histórico de los barrios.

