SAN DIEGO.- La mayoría de las obras teatrales suelen presentar elencos en los cuales predominan las mujeres o al menos tienen que estar consideradas como parte primordial de las mismas.
Por ello, resulta realmente interesante la obra The hombres, escrita por Tony Meneses y dirigida por James Vásquez.
Meneses,quien en una entrevista titulada How The Hombres Redefines Masculinity (como los hombres redefinen su masculinidad) reconoció que escribir esta obra no le representó una tarea nada sencilla y si un inusual reto en su vida como escritor.
¨Yo usualmente he escrito más obras centradas en la mujer, y aún mis autoras favoritas son mujeres´´, respondió a sus entrevistadores, Leo Angulo y Danielle Mages Amato.
Luego se hace una pregunta clave, que respondería en el contenido de la trama de la obra: por qué esa incomodidad ante los hombres y de dónde viene.
La respuesta a ambas preguntas le llegó pronto y sustentada en su propia experiencia de vida: Se originó durante tiempo que estuvo como instructor de yoga en la ciudad de Nueva York y de sus miembros de la familia, ‘’particularmente algunos hombres Latinos, quienes no sabían cómo administrar el estrés´´.

CONFLICTO POR UN
ESPACIO LIMITADO
Y en efecto, la obra inicia en una competida lucha por un limitado espacio entre cuatro rudos trabajadores de ascendencia mexicana que trabajan en la industria de la construcción y dos jóvenes más ´delicados´ que se dedican a la práctica del yoga y el arte.
Pero, sin duda, es el actor Johnny Beauchamp, en su papel de Julián, el que roba la atención inicial del público, pues se trata de un joven gay, extraordinariamente creativo para el arte dancístico y el yoga, y con la suficiente inteligencia que le permite pronto comprender que se encuentra rodeado en mundo de hombres de la construcción, que elcalifica, con acierto, ¨pura bravucunería´´.

MACHISMO Y CONFUSIÓN
De entrada, los términos de ´Gringo´ (en referencia al calificativo de muchos latinos al estadounidense), ‘este guey’, ‘money’, ‘este marica’, ‘mamacita, I love latina women’ (yo amo a las mujeres latinas) y ‘Dios Mio’, están presentes en el vocabulario machista de ´los trabajadores de la construcción´, con un evidente perfil de inmigrantes latinos, y quienes toman parte en una serie de situaciones que provocan la risa continua del público.
Los personajes: Pedro (actuado por Jesse Perez, el joven Beto (Jason Sánchez), Héctor (encarnado por Martín Solá), Marcel Ferrín y Matthew Martínez Hannon, estos dos últimos actores que apoyan como suplentes en los papeles indistintos de Julian, Beto, Hécto y Pedro, se enfrententan en un ‘mar’ de discusiones, en el que gritando y alzando la voz, buscan tener la razón, aunque al final parecen angustiados y confundidos por no llegar a ningún acuerdo concreto.

ATACADO POR SU
ORIENTACIÓN SEXUAL
Y ese ´maremagnum´ de confusiones lo padece continuamente Julián, quien por su orientación sexual es víctima de los ataques de Beto, un joven impulsivo y quien en sus gritos de rechazo muestra una supuesta repulsa hacia Julián y llama ´traidores´a sus compañeros de labor, pero luego terminaría besándolo, una característica clásica en el macho.
No obstante, no todo está perdido para Julian, pues tiene un amigo fiel y que siente que lo comprende plenamente: Miles, (representado por Robert Lenzi), encarnando a un elegante y comprensivo hombre, quien dialoga con Julian, comparte la práctica del yoga y le infunde ánimos, ayudándole a superar esos momentos depresivos.
HICIERON SUYOS
LOS DOS ESPACIOS
Al final, no obstante, ayudados en la fuerza energética que les dio el altar habilitado para la práctica del yoga y el razonamiento, los cuatro hombres se unieron, haciendo suyos los dos espacios (el del yoga y la construcción) y demostrándose que es posible coincidir y resolver los aparentes conflictos cuando prevalece el diálogo y la buena voluntad entre las personas.
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