
El entrenador de Cabo Verde, Pedro Leitao Brito, (conocido como Bubista), entró sonriendo a la rueda de prensa después del partido donde los Tiburones Azules consiguieron otro resultado sorprendente en la Copa Mundial al empatar 2-2 contra Uruguay en Miami Stadium.
Tras comenzar el torneo con un empate sin goles ante España, la pequeña nación insular se mantiene invicta en dos partidos contra excampeones del mundo.
“Esto es algo que les debemos a las selecciones nacionales más pequeñas”, dijo Bubista. “Siendo uno de los equipos que siempre luchan por clasificarse para un torneo mundial, se lo debemos a nuestra gente y al pueblo africano”.
Cabo Verde tiene una población de aproximadamente 500,000 habitantes y entró al mundial como uno de los equipos con menos posibilidades entre los 48 participantes.
HA DADO LA CARA
Sin embargo, en los primeros dos partidos, la selección ha dado la cara con muchos más recursos, una cantera de talento más amplia y una historia futbolística más rica. “Un país puede ser pequeño y tener dificultades económicas, pero si es resiliente, si trabaja de forma organizada, también puede competir con los grandes equipos”, agregó Bubista. “Se pueden lograr grandes cosas independientemente de los desafíos”. Esa resiliencia se reflejó en el desempeño de Cabo Verde después de que Uruguay remontara la ventaja inicial de los Tiburones Rojos con dos goles en la primera mitad. Hélio Varela entró desde el banquillo y marcó el gol del empate al minuto 61, asegurando otro punto y manteniendo vivas las esperanzas de la selección de Cabo Verde para clasificarse a la siguiente ronda.
CON POSIBILIDADES
DE AVANZAR A 16VOS.
De esa manera, Bubista y su selección lograron otro resultado improbable contra un país bicampeón del mundo. Antes del partido, Bubista le ofreció al entrenador de Uruguay, Marcelo Bielsa, un pequeño obsequio de Cabo Verde. Ahora, con los empates ante España y Uruguay, Cabo Verde llega a su último partido de la fase de grupos contra Arabia Saudita con posibilidades de avanzar. Una victoria les daría el pase a la siguiente ronda y, si España vence a Uruguay, incluso un empate sería suficiente. No hay dude que los Tiburones Azules han pasado de ser un equipo contento sin esperanzas a un equipo que se juega el todo por el todo en su último partido de la fase de grupos.
Ellatinoonline.com

