Durante la entrevista, Aguirre subrayó que, de acuerdo con la información que manejan las organizaciones comunitarias, al menos el 70% de las personas arrestadas no cuenta con historial criminal. Foto: El Latino San Diego

Con el calificativo de “básicamente terrorismo” se refirió Paloma Aguirre al impacto de las redadas de ICE contra las comunidades inmigrantes del país. “Estoy con ellos, estoy aquí, a mí no me da miedo, tienen que pasar por mí antes que pasar por mi comunidad”, fue su contundente advertencia.

En atención a medios, minutos antes de su participación en la manifestación “ICE Fuera de San Diego/ICE Out of San Diego”, el pasado jueves 15 de enero frente al edificio federal Edward J. Schwartz (880 Front Street), la Supervisora del Condado por el Distrito 1 señaló que “estamos enfrentando acciones no constitucionales y en ocasiones hasta ilegales de los agentes de ICE”.

Aguirre afirmó que las consecuencias se reflejan directamente en la vida cotidiana de miles de familias.

“Estamos viendo familias separadas, personas que están perdiendo trabajos, que no pueden salir ni a dejar a sus hijos en la escuela por temor a que los deporten sin razón alguna”, dijo.

Durante la entrevista, Aguirre subrayó que, de acuerdo con la información que manejan las organizaciones comunitarias, al menos el 70% de las personas arrestadas no cuenta con historial criminal. “Y ahora lo que estamos viendo en ciudades como Minneapolis y Portland es gente siendo asesinada y agredida sin razón”, agregó, al advertir una escalada de violencia vinculada a estas prácticas.

En el marco del evento, que reunió a autoridades locales, activistas y representantes de organizaciones comunitarias para visibilizar el impacto de las políticas migratorias, Aguirre explicó que desde el condado respaldan la decisión del gobernador Gavin Newsom de prohibir el uso de máscaras que cubren los rostros de los agentes de ICE.

“También hay personas ajenas que usan vestimenta similar, como los cazarrecompensas, y eso está dañando la confianza de la comunidad y no aporta a la seguridad”, sostuvo, al precisar que aunque la legislación enfrenta un veto, esperan que “se resuelva a favor”.

Con un mensaje directo a la comunidad, Aguirre reconoció que muchas personas no pueden participar en movilizaciones públicas, pero enfatizó que “sin duda están en espíritu para seguir peleando por la comunidad”.

La ex alcaldesa de Imperial Beach fue más allá al calificar las prácticas actuales del gobierno federal están teniendo “un impacto profundo en la salud mental de nuestra comunidad y sobre todo en las nuevas generaciones”. A ellas, les envió un mensaje de resistencia: “tenemos que pasar por la tormenta antes de que venga la calma, estamos en el ojo de la tormenta, una tormenta que se llama Donald Trump”.

Respecto al anuncio del presidente Donald Trump de que a partir del próximo 1 de febrero su administración dejará de enviar ciertos pagos federales a “ciudades santuario” y a estados que limitan la cooperación con la inmigración federal, entre ellos California, Paloma Aguirre aseguró que “lo que se planea hacer es inconstitucional e ilegal” y recordó que dos juzgados ya han determinado que no se pueden retener los recursos estatales.

Desde su posición en el condado, aseguró que continuará trabajando para proveer recursos a la comunidad, pese a las amenazas del gobierno federal de recortarlos. “Vamos a hacer todo lo posible para continuar proveyendo recursos por encima de las amenazas al estado de California”, afirmó.

“Estos fondos provienen del pago de los impuestos de los californianos y ellos tienen derecho a acceder a ellos. Vamos a pelear de todas las maneras posibles —legal, ética y moralmente— para que nuestras comunidades no se queden sin esos recursos”, afirmó.

La funcionaria explicó que los recortes ya están afectando educación, infraestructura y salud. “En el condado estamos usando las reservas de las cuentas para cubrir los vacíos que está dejando la administración federal de manera tan cruel, quitándole dinero a la gente más vulnerable”, denunció.

Aguirre calificó los ataques contra ciudades y estados santuarios como una estrategia de distracción frente a acciones en otros países. “Está actuando frente a la invasión de otros países como Venezuela o México, que son países soberanos”, dijo, y respaldó la postura del gobierno mexicano: “En mi opinión, la presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado una postura con mucha diplomacia frente a las amenazas del presidente Trump”.

Finalmente, destacó que México es el colaborador social, cultural y económico más cercano de Estados Unidos y advirtió que poner en riesgo esa relación “no debe ser posible”, dada la importancia de un intercambio que beneficia significativamente a ambas economías.