Bridget Premont ha sido designada, por el condado de San Diego, como responsable de coordinar la respuesta regional a la contaminación del valle del río Tijuana, un problema que durante décadas ha afectado a las comunidades fronterizas, particularmente en South Bay.
Este cargo busca articular el trabajo de distintas dependencias del condado y fortalecer la coordinación con autoridades locales, estatales y federales, así como con sus contrapartes mexicanas.
Premont dirigirá la colaboración entre las áreas de Salud Pública, Obras Públicas, Salud y Calidad Ambiental, Servicios de Emergencia, la Asesoría Jurídica y Comunicaciones del condado. La responsabilidad principal de gestionar la crisis recaerá en la Oficina del Asesor Jurídico.
Antes de asumir el puesto, Premont desarrolló una carrera en el servicio exterior estadounidense. Entre 2017 y 2021 encabezó los asuntos políticos y económicos del Consulado de Estados Unidos en Tijuana, donde también se desempeñó como cónsul general interina. Durante ese periodo, su trabajo contribuyó a obtener más de 340 millones de dólares en fondos de Estados Unidos y México para combatir la contaminación del agua en la frontera, según la información difundida por el condado.
Su trayectoria incluye la dirección de la Oficina de Calidad Ambiental del Departamento de Estado, donde participó en negociaciones internacionales y administró 110 millones de dólares en subvenciones para proyectos ambientales.
Terra Lawson-Remer, presidenta de la Junta de Supervisores del condado, señaló que el nombramiento busca pasar de la planeación a la ejecución de medidas para captar y tratar el agua contaminada del río del lado estadounidense de la frontera.
“Necesitamos la experiencia necesaria para gestionar la ingeniería, la financiación y la diplomacia internacional que se requieren para lograrlo”, afirmó Lawson-Remer.
Por su parte, Paloma Aguirre, presidenta pro tempore de la Junta de Supervisores, destacó el impacto económico de la contaminación. Según la funcionaria, la crisis representa pérdidas de alrededor de 500 millones de dólares anuales para la economía regional y presiona a los negocios de Imperial Beach y otras comunidades de South Bay.
“Se trata de un desastre económico en toda regla que drena 500 millones de dólares anuales de nuestra economía regional”, declaró Aguirre.
Premont afirmó que buscará trabajar con los distintos niveles de gobierno a ambos lados de la frontera para desarrollar soluciones duraderas y proteger a las comunidades afectadas.
“Espero trabajar estrechamente con nuestros socios locales, estatales, federales y transfronterizos para proteger a nuestras comunidades y restaurar nuestro medio ambiente”, señaló.
La designación se produce en medio de los esfuerzos regionales para atender la contaminación por aguas residuales del río Tijuana, cuyos efectos ambientales y sanitarios han afectado a comunidades del sur del condado y a zonas costeras cercanas a la frontera.
El reto para la nueva responsable será coordinar a las dependencias y autoridades involucradas y contribuir a que los planes de infraestructura, financiamiento y cooperación binacional se traduzcan en acciones concretas.

