Muy contentas estuvieron las mujeres en el evento Celebrando Latinas, en su séptima edición, con asistencia récord. Foto-Archivo: David Zumaya.

SAN DIEGO.- La proporción de mujeres que trabajan tiempo completo tuvo un notable crecimiento del 2011 al 2019, pero empezó a decrecer como consecuencia de la pandemia de COVID-19.

De acuerdo con la empresa Smartest Dollar, una compañía de investigación, educación y orientación financiera, esta reducción en la proporción en mujeres con jornadas laborales de tiempo completo, se explica en que la pandemia obligó a que las madres se quedaran en el hogar al cuidado de sus hijos y que la instrucción (escolar) a distancia, remota o virtual “colocaron más responsabilidades de cuidado sobre los hombros de las mujeres”.

“Durante la pandemia, cuando muchas escuelas todavía usaban el aprendizaje remote y el cuidado de los niños no era confinable, esas cargas aumentaron y muchas mujeres abandonaron la fuerza laboral para cuidar a los niños”, se indica en las conclusiones de una investigación realizada a nivel nacional por la citada empresa.

La gráfica muestra un crecimiento sostenido inicial y luego la la caída en el empleo desde finales de 2019. Imagen de Smartestdollar.com

Desplome en los últimos años

En términos porcentuales, el crecimiento del sector femenil  que en los años previos al brote de COVID alcanzó un pico de 45.8% en 2019, caería dos años después -y en plena crisis sanitaria- a 44.1%.

La relación de los estadounidenses con el trabajo ha cambiado drásticamente en los tres años desde que comenzó la pandemia de COVID-19: “La transición a arreglos de trabajos remotos e híbridos se ha convertido en un lugar común en toda la América corporativa”, se señala en el estudio.

Todo ello motivó, se agrega, que “muchos estadounidenses abandonaron la fuerza laboral por completo” (y) “la tasa de participación de la fuerza (de trabajo) hoy en día continúa por debajo de los niveles de principios de 2020”.

En medio de la pandemia de COVID 19 hubo sin embargo empresarias visionarias y audaces que apostaron por el éxito y lo
han logrado, como Carmen Favela, quien es copropietaria de una cervecería artesanal, “Mujeres Brew House”, la primera administrada por mujeres en San Diego. Foto-Archivo: Horacio Rentería.
Optan por trabajos híbridos

“Estos cambios han afectado a trabajadores de todo tipo”, se advierte, “pero las mujeres en particular han estado navegando por la nueva dinámica (laboral). Más mujeres en estos días están considerando dejar sus empresas por arreglos más flexibles como el trabajo híbrido” (una combinación del trabajo remoto o virtual con el presencial.

Y alerta: “Sin embargo, en algunos casos, esta elección puede ser desventajosa, tanto para las mujeres, que pueden perder oportunidades de desarrollo profesional, como para los empleadores, que pierden talento cuando las empleadas se van”.

La buena noticia es que para aquellas (mujeres) que han continuado en la fuerza laboral, el crecimiento de los salarios se ha acelerado, pero prevalece una diversidad de ingresos, dependiendo de la región del país de que se trate.

Poco más de $50,000 el salario promedio anual
de las mujeres en la ciudad de San Diego

Así y a manera de ejemplo, menciona la investigación que las mujeres que tienen un trabajo de tiempo completo en el área metropolitana de San Diego tienen un salario promedio anual (ajustado) de $50, 428, en comparación con los $49, 263 anuales que se percibe como salario promedio a nivel nacional.

Vale hacer mención que, conforme al estudio, las ciudades californianas de San José-Sunnyvale y Santa Clara (con $74,714), aparece con el promedio de ingreso anual para mujeres más alto del país, seguido por las metropolis de San Francisco-Oakland y Berkeley, también del estado dorado, con promedio de $67, 715 dólares anuales.

No obstante, en la lista de las 20 primeras no aparece la ciudad de San Diego.

Esta cantidad, se señala en el reporte, es mayor si se la compara con el ingreso promedio anual nacional de $43,074 que las mujeres percibían en 2012,  aumentado $46, 196 en 2020 y $49, 263, en 2021, lo que representó un incremento de 6.6 por ciento en un año.

No obstante, si se le compara con el salario promedio anual que percibieron los hombres de $56, 751 en 2020 a $60, 428 en 2021, se observa la diferencia respecto al de las mujeres, aunque el incremento anual en términos porcentuales es muy similar (6.5%).

Ellatinoonline.com