La combinación de un aumento en los casos de gripe , VSR y COVID-19 podría afectar a casi todas las poblaciones en los próximos meses provocando una potencial “tripledemia”, coinciden expertos de diversos hospitales del condado de San Diego.
Ante esa posibilidad, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han informado que “cuando se trata únicamente de la gripe, es probable que aumente la actividad estacional”.
“Si bien la gripe provoca que muchas personas tengan fiebre, tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores musculares, fatiga y los conocidos como ‘días miserables en cama’ que normalmente se tratan en casa, se estima que al menos 710.000, de las 140.000 personas que contraen gripa cada año en el país, son hospitalizadas debido a un esquema grave cada año. Incluso, entre 12.000 y 52.000 muertes en Estados Unidos son causadas anualmente por la gripe”.
Una de las opciones para prevenir la propagación de la gripe y para provocar la disminución de la gravedad de la enfermedad es la vacuna.
Según los CDC, “en la mayoría de las temporadas, la vacuna contra la gripe tiene entre un 40% y un 60% de eficacia para prevenir la enfermedad causada por las cepas de influenza circulantes más comunes”.
Destacan además que, “si bien los datos muestran que septiembre y octubre son el punto óptimo para vacunarse, es muy importante vacunarse contra la gripe, incluso si es más tarde en la temporada. Cuanto antes se vacune, más probabilidades tendrá de estar protegido cuando se propague la gripe. Sin embargo, la actividad de la gripe puede continuar hasta mayo, por lo que la vacunación después de octubre sigue siendo beneficiosa”.
Además de la vacuna, los CDC recomiendan tácticas adicionales como “evitar grandes aglomeraciones en interiores y personas enfermas; lavarse las manos con frecuencia; evitando tocarse los ojos, la nariz y la boca; y usar una mascarilla en lugares interiores abarrotados y con poca ventilación puede ayudarle a evitar enfermarse. Otros buenos hábitos de salud también pueden ayudar: dormir lo suficiente, ser físicamente activo, controlar el estrés, beber muchos líquidos y comer alimentos nutritivos”.

