Las bacterias dañinas que pueden causar enfermedades suelen ser imperceptibles a las vista o al olfato, incluso al gusto, por lo que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) ha emitido una serie de recomendaciones para que en esta época de celebraciones en la que abundan las comidas familiares y la grandes reuniones amistosas se mantengan seguros los alimentos.
Voceros del HHS reiteran que las medidas seguras en la manipulación, cocción y almacenamiento de alimentos son esenciales para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos, por lo que es importante considerar, al menos, las cuatro pautas que ayudan a mantener seguros los alimentos.
· Limpieza: Lavado de manos y superficies con frecuencia
· Separación: No realizar contaminación cruzada, es decir, mantener la carne cruda, las aves, el pescado y sus jugos alejados de otros alimentos.
· Cocción: Cocinar a la temperatura adecuada, comprobar con un termómetro para alimentos
· Enfriar: Refrigerar rápidamente
Adicional a estos cuatro puntos, hay sugerencias como dejar al final de las compras los artículos refrigerados o congelados, no elegir paquetes de carne o aves que tengan fugas o que estén mal cerrados. Lo ideal es no dejar pasar más de dos días para cocinar o congelar aves y carnes, una vez que fueron comprados.
Respecto a los enlatados, la HHS detalla que los alimentos enlatados con alto contenido de ácido, como los tomates, la toronja y la piña, se pueden almacenar sin abrir hasta por 12 o 18 meses; mientras que los alimentos enlatados con bajo contenido de ácido, como carne, aves, pescado y la mayoría de las verduras, se conservarán de 2 a 5 años si la lata sin abrir permanece en buenas condiciones y se ha almacenado en un lugar fresco, limpio y seco.
Si la ocasión es un buffer, la recomendación es mantener caliente la comida con platos calentadores, ollas de cocción lenta y bandejas calentadoras: y en el caso de los alimentos fríos mantener su temperatura colocando sobre hielo o usar bandejas pequeñas para servir y reemplazarlas con frecuencia.
Es importante desechar cualquier alimento que haya quedado a temperatura ambiente durante más de 2 horas, lo mejor es refrigerar de inmediato para una mejor conservación.

