Una preocupante disminución en la percepción pública sobre la importancia de la vacunación infantil en el país fue revelada por una reciente encuesta.
De acuerdo con la encuestadora Gallup, en 2001, el 64% de los estadounidenses consideraban extremadamente importante vacunar a sus hijos.
Sin embargo, esta cifra ha descendido al 58% en 2019 y se reduce aún más al 40% en 2023.
Además, solo el 51% apoya que el gobierno exija la vacunación contra enfermedades contagiosas como el sarampión, en contraste con el 81% en 1991.
Este cambio en la percepción pública resulta alarmante dado el impacto positivo demostrado de la vacunación infantil.
Desde el inicio del programa Vacunas para Niños en 1994, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ha documentado resultados significativos: más de un millón de vidas salvadas y aproximadamente 500 millones de casos de enfermedades evitadas en las últimas tres décadas.
La disminución en la confianza pública está teniendo efectos negativos como el resurgimiento del sarampión que este año ha reportado 203 casos en el país, tres de ellos registrados entre febrero y mayo de este año en el Condado de San Diego, un aumento alarmante que resalta la fragilidad del sistema de inmunización.

