Brent J. Cohen, fiscal general adjunto interino, recordó que la lucha contra la intolerancia es esencial para la justicia igualitaria. Foto: Archivo

Casi 30 millones de dólares están destinados a combatir el alarmante aumento de los delitos motivados por el odio y los prejuicios en Estados Unidos.

Esta significativa inversión, anunciada por el Departamento de Justicia, busca proporcionar recursos esenciales a agencias de aplicación de la ley, organizaciones comunitarias y grupos de derechos civiles, que enfrentan el reto de garantizar la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos.

El fiscal general adjunto principal, Benjamin C. Mizer, enfatizó que estos fondos son cruciales para apoyar a las comunidades en la investigación y el procesamiento de delitos de odio, así como para brindar ayuda a las víctimas y resolver casos sin resolver.

“Todos merecen no solo sentirse seguros, sino también estar seguros en sus comunidades”, afirmó Mizer durante la conferencia inaugural de beneficiarios de subvenciones.

La subvención incluye una serie de iniciativas destacadas: 12 millones de dólares se destinarán al Programa de Crímenes de Odio Matthew Shepard y James Byrd Jr., y más de 7.6 millones a organizaciones comunitarias para desarrollar estrategias de prevención.

Además, se han asignado recursos para investigar casos de homicidio sin resolver relacionados con violaciones de derechos civiles y para establecer un nuevo Centro de Recursos Coordinados sobre Crímenes de Odio.

Brent J. Cohen, fiscal general adjunto interino, recordó que la lucha contra la intolerancia es esencial para la justicia igualitaria. Esta financiación no solo se dirige a erradicar los delitos de odio, sino que también incluye la creación de recursos educativos para jóvenes y capacitación para las fuerzas del orden.