SAN DIEGO.- “Dominique”, una joven de 20 años, quedó parapléjica a los 18 tras ser alcanzada por una bala perdida en un incidente relacionado con la violencia de pandillas.
A pesar del profundo trauma físico y emocional, “Dominique”, nombre que se le ha dado para proteger su identidad, encontró apoyo y consuelo a través del Equipo de Respuesta a la Violencia Comunitaria (CVRT) de UPAC, que le ofreció acompañamiento inmediato y un sistema de apoyo duradero durante su recuperación.
Bevelynn Bravo, gerente del programa, fue una de las primeras personas en estar al lado de “Dominique” cuando fue hospitalizada.
“Desde el primer momento, Bevelynn y su equipo estuvieron ahí para brindarme el apoyo que necesitaba”, recuerda “Dominique”.
“Me ayudaron con sillas de ruedas, ropa, comida y, lo más importante, me ofrecieron un espacio para hablar sobre lo que estaba viviendo”.
Esta intervención ha sido clave en el proceso de recuperación de “Dominique”, quien, a pesar de las adversidades, ahora ve un futuro por delante.
El CVRT no solo se limita a brindar apoyo emocional en momentos de crisis, sino que también ofrece servicios continuos para las personas afectadas por la violencia comunitaria en todo el condado de San Diego.
El programa se especializa en atender a las víctimas de diversos actos de violencia, como asesinatos, asaltos o robos, y se compromete a ofrecer asistencia las 24 horas del día, los siete días de la semana.
El equipo de respuesta móvil es una de las herramientas más destacadas que ofrece el CVRT.
Este equipo está disponible para asistir a las familias y víctimas en el momento inmediato posterior a un acto de violencia.
“Nos aseguramos de que las víctimas reciban apoyo emocional, recursos y derivaciones que les ayuden a superar el impacto inicial de la crisis”, explicó Bevelynn Bravo.
Entre los servicios ofrecidos por el equipo se incluyen el alojamiento de emergencia, asistencia alimentaria, apoyo para gastos funerarios, terapia de duelo, acompañamiento judicial, y ayuda para la reparación y limpieza de los hogares.
Además, el CVRT cuenta con un programa de apoyo al duelo que ofrece terapia individual, tanto en el domicilio como en sus oficinas, para adultos y niños que han sufrido la pérdida de un ser querido debido a la violencia.
También organizan grupos de apoyo bimensuales, en los que las personas pueden compartir sus experiencias con otras personas en situaciones similares, brindando un espacio de consuelo y entendimiento mutuo.
Para las víctimas de violencia, el CVRT ofrece un enfoque integral que va desde la intervención inmediata hasta el apoyo a largo plazo, buscando no solo aliviar el trauma en el momento, sino también empoderar a las personas para que sigan adelante con sus vidas.
“El trabajo del CVRT no termina cuando la crisis pasa”, explicó Bravo. “Estamos comprometidos con el bienestar a largo plazo de las personas afectadas, ayudándoles a reconstruir sus vidas paso a paso.”
El caso de “Dominique” resalta el impacto positivo de este enfoque. “Si no hubiera recibido el apoyo de Bevelynn y su equipo, no sé dónde estaría hoy, ni física ni emocionalmente”, afirmó la joven.
Gracias a este apoyo integral, “Dominique” ha podido retomar su vida y, además, siente la motivación de convertirse en defensora contra la violencia comunitaria.
“Mi experiencia me ha enseñado a valorar cada pequeño paso en la vida, y espero poder compartir mi historia para ayudar a otras personas”, concluyó.
El Equipo de Respuesta a la Violencia Comunitaria de UPAC sigue siendo una pieza clave en la atención a las víctimas de violencia en San Diego, proporcionando una red de apoyo esencial para la recuperación y el empoderamiento. Para conocer más sobre sus servicios y programas se puede acudir al 5348 University Ave, Suite 202, San Diego, CA, 92105. O llamar al (619) 500-1128.

