La misa fue presidida por el obispo designado Michael Pham y concelebrada por los obispos auxiliares Ramón Bejarano y Felipe Pulido

En el marco del Día Mundial del Refugiado, la alcaldesa de Imperial Beach, Paloma Aguirre, se unió el viernes 20 de junio a líderes religiosos durante una misa especial celebrada en la Catedral de San José, en San Diego, para expresar solidaridad con personas inmigrantes y refugiadas ante el aumento de redadas y acciones de deportación por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La ceremonia fue organizada por la Diócesis de San Diego en conmemoración del Día Mundial del Refugiado y también fue ofrecida por todos los inmigrantes. La misa fue presidida por el obispo designado Michael Pham y concelebrada por los obispos auxiliares Ramón Bejarano y Felipe Pulido, junto con un grupo de sacerdotes y diáconos de la diócesis. Aguirre participó entre los feligreses y reiteró su respaldo a la comunidad migrante.

“Como alcaldesa fronteriza e hija de inmigrantes, respaldo a los líderes religiosos que piden compasión, no miedo. Yo crecí en la Iglesia Católica y aplaudo de la forma más firme y sentida a estos valientes clérigos que defienden a las familias inmigrantes en estos tiempos tan difíciles”, señaló. Además, cuestionó los operativos recientes de ICE en vecindarios como South Park.

“Lo que vimos en South Park no fue seguridad pública, fue una redada militarizada que no tiene lugar en nuestros vecindarios. El Condado de San Diego debe ser un lugar donde las personas sean tratadas con dignidad, no perseguidas por agentes federales en las calles”, agregó.

Tras la misa, una delegación de doce líderes religiosos —incluidos los tres obispos y representantes de otras denominaciones, como el hermano Arturo— se dirigió a un tribunal federal de inmigración en el centro de San Diego para ser testigos del proceso que enfrentan las personas citadas a audiencia por sus casos migratorios. Esta visita simbólica buscó visibilizar el acompañamiento espiritual y moral a quienes atraviesan procesos legales en busca de permanecer en el país.

La participación de la comunidad de fe y autoridades locales subrayó un mensaje conjunto de apoyo y dignidad para las personas migrantes, en una jornada marcada por el compromiso interreligioso con los derechos humanos y la justicia social.