El gobierno de Colombia bajo Gustavo Petro fue señalado por el aumento récord en los cultivos de coca y la producción de cocaína. Foto: Facebook Ejército Nacional de Colombia

Aunque la inclusión en la lista de México, Colombia, Venezuela, Bolivia, Perú, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala y República Dominicana, además de otros países de Asia y el Caribe, no implica necesariamente falta de cooperación, sí coloca a estas naciones bajo un mayor escrutinio internacional en materia de producción y tránsito de drogas ilícitas.

De acuerdo con el Presidential Determination on Major Drug Transit or Major Illicit Drug Producing Countries for Fiscal Year 2026, emitido este 15 de septiembre por la Casa Blanca y enviado al Congreso de Estados Unidos, el listado incluye un total de 23 países, entre ellos Afganistán, Bahamas, Belice, Birmania, China, Haití, India, Jamaica, Laos y Pakistán.

El documento aclara que la presencia de un país en la lista responde a factores geográficos, comerciales y económicos que facilitan la producción o el tránsito de estupefacientes, incluso si los gobiernos han emprendido esfuerzos significativos para combatir el problema.

No obstante, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, designó a Afganistán, Bolivia, Birmania, Colombia y Venezuela como naciones que “han fallado de manera demostrable” en el cumplimiento de sus compromisos internacionales en la lucha antidrogas. En estos casos, la determinación se acompaña de justificaciones específicas que señalan deficiencias en sus políticas o la persistencia de redes criminales.

El comunicado destaca que el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas constituye una emergencia nacional para Estados Unidos, con más de 200 muertes diarias registradas en 2024 por sobredosis. Según la declaración oficial, más del 40 por ciento de los estadounidenses conoce a alguien que ha perdido la vida a causa de opioides.

El texto también pone énfasis en la cooperación regional. En el caso de México, se reconoce la intensificación de operativos contra cárteles y el envío de 10 mil elementos de la Guardia Nacional a la frontera, así como la entrega de 29 objetivos prioritarios a la justicia estadounidense. Sin embargo, se advierte que Washington espera acciones adicionales para atacar las finanzas y la cadena de suministros de los grupos criminales.

En contraste, el gobierno de Colombia bajo Gustavo Petro fue señalado por el aumento récord en los cultivos de coca y la producción de cocaína, mientras que en Venezuela se acusa al régimen de Nicolás Maduro de encabezar una de las redes de tráfico más grandes del mundo.

El documento también responsabiliza a China por el suministro de precursores químicos utilizados en la elaboración de fentanilo, lo que motivó sanciones comerciales y la eliminación de beneficios arancelarios para ciertas importaciones.

Estados Unidos advirtió que la cooperación o la falta de ella tendrá consecuencias en sus relaciones bilaterales.