La trayectoria de Yagui recuerda que detrás de cada avance de frontera está también el sueño migrante que impulsa el progreso estadounidense. Foto: VOA Public Domain, vía Wikimedia Common

El Nobel de Química 2025 otorgado al profesor Omar M. Yaghi, de la Universidad de California en Berkeley, no solo reconoce un hallazgo científico de enorme impacto: también simboliza cómo la comunidad migrante ha contribuido a la grandeza de Estados Unidos y, en particular, de California.

El 8 de octubre de 2025, la Real Academia Sueca de Ciencias anunció a los ganadores del Premio Nobel de Química: Susumu Kitagawa (Universidad de Kioto, Japón), Richard Robson (Universidad de Melbourne, Australia) y Yaghi.

El reconocimiento se otorgó “por el desarrollo de estructuras metal-orgánicas” (MOF, por sus siglas en inglés), materiales capaces de capturar dióxido de carbono, almacenar energía, purificar agua y recolectar humedad en zonas desérticas.

Yaghi nació en Ammán, Jordania, en 1965, en el seno de una familia de refugiados palestinos. Creció en condiciones de pobreza extrema, sin electricidad ni agua corriente, junto a una docena de hermanos en una sola habitación.

“Éramos una docena en una sola habitación, que además compartíamos con el ganado que criábamos. Mis padres eran refugiados, apenas podían leer y escribir. Es un largo viaje. La ciencia permite lograrlo. La ciencia es la mayor fuerza igualadora en el mundo”, declaró en entrevista con el Comité Nobel.

A los 15 años, y por instrucción de su padre, emigró a Estados Unidos. Allí encontró en la química su camino, impulsado por la idea de diseñar materiales de manera racional, como piezas de Lego.

De acuerdo con la biografía difundida, en 1992 inició su grupo de investigación en Arizona State University y, tras años de experimentos, logró junto con su equipo estabilizar y diseñar estructuras MOF con propiedades únicas. En 1995 publicó en Nature los primeros resultados que acuñaron este concepto, hoy central en la química de materiales.

Hoy, desde la Universidad de California en Berkeley, su trabajo simboliza el papel decisivo de los migrantes en la construcción del conocimiento y la innovación en Estados Unidos. “Personas inteligentes, talentosas y con habilidades existen en todas partes. Lo esencial es darles oportunidades para desarrollar su potencial”, sostuvo Yaghi al recibir el anuncio.

En su comunicado oficial, el Comité Nobel destacó que las estructuras creadas por los tres laureados representan “una nueva forma de arquitectura molecular” con aplicaciones que podrían ayudar a resolver algunos de los mayores retos de la humanidad, como el cambio climático y la escasez de agua.