Incluso precipitaciones moderadas pueden transformar caminos firmes en superficies blandas que se dañan con facilidad.

SAN DIEGO — Las recientes lluvias del fin de semana dejaron los senderos de la región en condiciones lodosas y frágiles, lo que llevó a autoridades locales y administradores de parques a emitir un llamado urgente para evitar las caminatas en zonas naturales hasta que el terreno se estabilice.

Especialistas en conservación recordaron que, tras un verano largo y seco, incluso precipitaciones moderadas pueden transformar caminos firmes en superficies blandas que se dañan con facilidad. Al caminar sobre senderos húmedos, las huellas provocan surcos profundos que aceleran la erosión y generan un deterioro permanente en las rutas, afectando tanto al entorno como a futuras visitantes.

Las recomendaciones incluyen evitar por completo los senderos durante los días de lluvia o cuando aún permanezcan lodosos; optar por áreas pavimentadas o zonas designadas como seguras; y aprovechar puntos de observación urbanos, como el Centro de Visitantes de Mission Trails, para disfrutar del paisaje sin impactar las áreas naturales.

Autoridades ambientales reiteraron que la protección de los senderos depende de decisiones simples de la comunidad y pidieron colaboración para mantener los espacios naturales de San Diego en buen estado y accesibles para todas.