Los organizadores explicaron que su objetivo era instar a los negocios locales a considerar el impacto comunitario antes de aceptar hospedar a agentes federales. Fotos: Cortesía

CHULA VISTA. — Una manifestación pacífica reunió a unas 50 personas el sábado 29 de noviembre frente al Hotel Ayres San Diego South, donde grupos comunitarios protestaron por el alojamiento de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la zona. La actividad fue organizada por defensores locales de la paz y la democracia, quienes denunciaron que la presencia de agentes federales en hoteles de Chula Vista y Otay había aumentado desde la semana previa.

La movilización comenzó a las 10 de la mañana en la intersección de Birch Road y Millenia Avenue. Según informó la organizadora Janine Manchel, integrante del movimiento Indivisible, la participación fue de aproximadamente 50 personas y recibió una reacción positiva de transeúntes durante todo el recorrido. Cerca de las 11 de la mañana, los asistentes marcharon hacia el Hotel Ayres, donde, de acuerdo con Manchel, la respuesta del público fue “enormemente favorable”.

Durante la protesta, participantes en sillas de ruedas y personas con andadores siguieron la marcha en un pequeño desfile de autos tocando la bocina en señal de apoyo. Manchel señaló que, pese a que el hotel había negado alojamiento a ICE, “se vieron agentes por todas partes e incluso algunos fueron trasladados en vehículos de transporte privado”.

Los organizadores explicaron que su objetivo era instar a los negocios locales a considerar el impacto comunitario antes de aceptar hospedar a agentes federales. Argumentaron que permitir su alojamiento “crea un ambiente hostil y perjudicial para la comunidad” y que los fondos públicos no deberían financiar operaciones que, a su juicio, afectan a vecinos y familias inmigrantes.

“Chula Vista es nuestro hogar y nos negamos a permitir que el miedo se arraigue aquí”, declaró Manchel en días previos al evento. Según explicó, la intención era enviar un mensaje claro a hoteles y comercios: que la comunidad no tolerará decisiones que antepongan las ganancias al bienestar de los residentes.

Además de la protesta, los grupos participantes retomaron su campaña de recolección de alimentos, recibiendo artículos no perecederos para bancos de alimentos locales de cara a la temporada navideña.