Luego del brote de botulismo infantil detectado en noviembre y del llamado urgente al retiro de los productos presuntamente vinculados, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) inició acciones dirigidas a la industria alimentaria para reforzar la eficacia de los retiros del mercado, tras identificar fallas en la respuesta de algunos minoristas ante la retirada de la fórmula infantil ByHeart Whole Nutrition.
La agencia informó que envió cartas de advertencia a varios grandes minoristas que, pese a haber sido notificados del retiro voluntario, mantuvieron el producto en exhibición y venta. De acuerdo con la FDA, estas omisiones evidencian problemas persistentes en la implementación de retiros a nivel comercial, particularmente cuando se trata de alimentos destinados a bebés y niños pequeños.
Como parte de la investigación, inspectores federales y autoridades estatales y locales realizaron más de 4 mil revisiones en tiendas de todo el país durante las semanas posteriores al retiro iniciado por el fabricante. El resultado, según la agencia, fue que la fórmula retirada continuaba disponible en más de 175 establecimientos ubicados en 36 estados, en algunos casos por más de tres semanas después del aviso oficial.
La FDA recordó que la legislación federal obliga a todos los actores de la cadena de suministro a actuar con rapidez durante un retiro del mercado. Aunque los fabricantes inician el proceso, los minoristas cumplen un papel clave en la última etapa, al ser responsables de retirar de inmediato los productos inseguros de los anaqueles y evitar que lleguen a los consumidores.
“La seguridad alimentaria es una responsabilidad compartida, y es fundamental que todos los participantes de la cadena de suministro actúen con rapidez y vigilancia para proteger a los niños de alimentos inseguros”, señaló el comisionado de la FDA, Marty Makary, en referencia a las irregularidades detectadas.
Las cartas de advertencia otorgaron a los minoristas un plazo de 15 días para responder, detallar las acciones correctivas adoptadas y explicar cómo evitarán que situaciones similares se repitan. En casos anteriores, la FDA ya había señalado deficiencias comparables, como ocurrió con el retiro de purés de manzana y canela WanaBana contaminados con plomo, que permanecieron en tiendas pese a las alertas.

