Aunque generalmente los temas que abordo, son sobre belleza y bienestar, en esta edición quiero preguntarme ¿qué sería del mundo de la moda del siglo XXI si no existieran los jeans?

¿Quién no tiene en su closet unos blue jeans, vaqueros o tejanos?

Hace más de 130 años, la revolución en Blue Jeans no había llegado. Por esa época un alemán llamado Levi Strauss se instala en la ciudad de San Francisco, abre una tienda y comienza a diseñar unos pantalones con la misma tela de la lona que utilizaban para toldos. Sus clientes eran los mineros y los soñadores que a diario llegaban con la ilusión de encontrar fortuna en poco tiempo.

Ellos necesitaban que su ropa fuera más resistente a las condiciones pésimas en las que trabajaban como buscadores de oro. Los nuevos pantalones de color azul creados por Levi Strauss, fueron un éxito. Entonces al sastre de Levi, Jacob Davis, se le ocurre la idea de reforzar las costuras y los bolsillos con remaches de metal para que así duraran más y… ¡Bingo! El 20 de mayo de 1873 Levi y Jacobs, registran la patente de sus ingeniosos pantalones de tela de Denim o mezclilla en el Registro de Patentes de Estados Unidos. Así nacen oficialmente los Blue Jeans.

Durante más de 100 años los jeans fueron usados primero por mineros, granjeros, vaqueros y obreros. Y poco más tarde por los soldados de la Primera y Segunda Guerras Mundiales. De este modo llegaron a Europa. Pero no fue hasta la década de los 50 del siglo pasado cuando los jóvenes, usando jeans, hicieron ver al mundo que eran rebeldes y que no estaban de acuerdo con la sociedad de su época.

Mientras ir a la iglesia, al cine, o a una fiesta en jeans era absolutamente prohibido, Marilyn Monroe se imponía una vez más usando Jeans y Elvis Presley no se quedaba atrás. Hasta que por fin en los 70, con el movimiento hippie, los jeans quedaron consagrados para siempre.

La prenda, que a finales del siglo XIX costaba sólo un dólar con cincuenta y era funcional, hoy se ha vuelto un artículo imprescindible en nuestro closet y hay de todos los precios. Los diseñadores del mundo entero presentan colecciones con cortes que se ajustan a todos los cuerpos. El Jean más caro del mundo desfiló por El London Fashion Week, con 15 magníficos diamantes incrustados en los bolsillos de atrás y se vendió al módico precio de USD 1,270,913. ¡Qué barato!

Hace pocos años La película “Brokeback Mountain”, que relata la historia de dos cowboys que se enamoran perdidamente, trajo de vuelta la moda vaquera. Ralph Lauren vio la oportunidad y decidió sacar al mercado una línea de ropa con un estilo clásico del oeste. El éxito fue rotundo.

A pesar de que los primeros jeans fueron diseñados por un alemán en San Francisco, la primera tela de mezclilla o denim es originaria de Nîmes, Francia y de ahí el nombre, denim. La palabra jeans viene del nombre de Génova, en francés Gênes, que tiene una pronunciación similar a la de jeans. A los españoles poco o nada les importa la explicación anterior por lo que en España ha sido llamado pitillo, en Argentina en cambio chupín, y en Venezuela tubito.

Llámense como se llamen, los jeans han revolucionado nuestra forma cotidiana de vestir. Le quitan formalidad a las cosas y eso es positivo. Imaginémonos por un momento el mundo de hoy sin el uso de los jeans, ¡sería imposible!

Me despido hasta la próxima edición.

“la belleza viene de adentro hacia afuera”.

Con mucho cariño, SISSI