Horacio Rentería

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SACRAMENTO.- Maestros del estado de California solicitaron a la comunidad escolar que se manifieste en contra de la aplicación de la iniciativa recientemente aprobada por los legisladores estatales (La Asamblea y el Senado) , conocida como SB 161.

La iniciativa, según advierte la Asociación de Maestros de California (The California Teachers Association, CTA), obliga a los empleados de la escuela (incluidos profesores de grupo) a que suministren la droga denominada diastat (anticonvulsionante conocido como diazepam y que se suministra como un gel vía rectal), ante un eventual cuadro de epilepsia.

Ello tendrían que hacerlo, de acuerdo con la CTA, mientras se encuentran en clases, dentro de las instalaciones escolares, en el patio, la explanada, en el autobús escolar o aún durante un día de campo, y toda área perteneciente o relacionada con la zona de responsabilidad de la escuela.

Y agrega en su página de internet que los educadores “están preocupados acerca del peligro de que estudiantes reciban prescripción o drogas por personal que no es médico, y consideran que aún recibiendo entrenamiento no tienen la preparación real para enfrentar una contigencia de este tipo”.

Como la iniciativa se encuentra en este momento en el escritorio del gobernador Jerry Brown, la CTA envía una carta al ejecutivo estatal buscando convencerlo de que vete o desapruebe esta iniciativa, y ofrece –incluso- un teléfono: el (916) 445-4341 para que respalde esta petición.

“Los educadores se preocupan por la salud y la seguridad de los niños y la SB 161 es la respuesta equivocada para hacer llegar a los estudiantes los servicios de salud que requieren. Bajo la actual ley, los padres de familia tienen derecho a emplear servicios médicos especializados para sus hijos”, se precisa.

Y sostiene: “CTA cree fuertemente que todos los estudianres, y no solamente quienes tienen discapacidades, deben tener acceso a personal médico entrenado para asegurar un cuidado médico propio y digno”.

“Aprobar la SB 161 reduce el estándard de cuidados que todos los estudiantes merecen, y representa riesgos potenciales a estudiantes con discapacidades si el medicamento no es administrado adecuadamente, pues la administración de Diastat requiere tener pleno conocimiento de los medicamentos que el alumno está recibiendo, una adecuada administración de la misma, y una dosis exacta de la cantidad que se debe administral por inyección rectal”.

Salvaría la vida de los estudiantes,

afirman promotores de la SB 161

Sin embargo, la asambleísta Linda Halderman y el senador Bob Huff, coautores de la iniciativa, consideraron que la iniciativa responde a una necesidad de salvar la vida de los escolares.

Huff aseguró en este sentido que mientras ellos se encuentran preocupados por la vida de los niños, CTA y otras uniones “se preocupan sólo por proteger la vida de los adultos en el sistema escolar”.

Por su parte Linda Halderman, quien ejerció como médico en una clínica privada de Fresno, aseguró que la administración de Diastat “salvaría vidas y prevendría daños a la salud’.