Horacio Rentería

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SAN DIEGO.- Los regidores de San Diego decidieron con su voto privatizar el relleno sanitario de Miramar, que ha sido operado por el gobierno municipal desde hace más de medio siglo.

A pesar de la oposición presentada por más de una decena de organizaciones sociales, el relleno donde se manejan alrededor de 910 mil toneladas de basura anuales y asentado sobre una superficie de 1,500 acres, será administrado por la compañía privada Allied/Waste Industries, que desde hace mucho tiempo ha tenido concesionado el servicio de recolección en las principales ciudades del Condado.

Los cinco votos a favor de la privatización del relleno de Miramar fueron de los concejales Tony Young, Carl de Maio, Kevin Faulconer, Sherri Ligthner y Lorie Zapf, mientras que los regidores David Alvarez, Marti Emerald y Todd Gloria se expresaron en contra de la propuesta.

Mientras Carl de Maio, quien tiene aspiraciones por la alcaldía, afirmó que no debe tenerse miedo a la privatización, los regidores Alvarez, Emerald y Gloria coincidieron en que la administración de un relleno de este tipo debe tener un contenido social y no uno lucrativo.

Cabe recordar que la propuesta de privatización fue presentada por el alcalde Jerry Sanders, y al preguntarle a Susan Duerksen, encargada del Departamento de Comunicación de Center on Policy Initiatives (CPI), si el voto por la privatiación se dio por ‘¿línea recibida de Sanders?, respondió: “no precisamente por línea, pero si por presiones de grupos privados”.

En un comunicado de prensa entregado durante la junta donde se tomó la decisión, CPI afirma en voz de su directora ejecutiva, Clare Crawford, que “privatizar el relleno es una mala idea porque impacta al interés público y a la salud financiera de la ciudad”.

“Hay demasiados riesgos para nuestros contribuyentes, nuestro desarrollo y los servicios que se ofrece a las familias y negocios”, indicó Crawford.

En el comunicado también se advierte que la ciudad ha pagado $1.9 millones de dólares por una demanda interpuesta por un contratista, incluido los intereses que genera el mismo.

Otro hecho destacado por esta organización, que ha hecho un estudio detallado en el que concluye que entregar el manejo del basurero a una empresa privada es una decisión inapropiada, es que –afirma- no se tiene el consentimiento por parte de la Navy –dueña de los terrenos- para que se tome una determinación de este tipo.

Entre las organizaciones que se expresaron en contra de la decisión figuran: League of Woman Voters (la Liga de Mujeres Votantes), Enviromental Health Coalition (Coalición de Salud Ambiental), Black Mountain Democratic Club Democrático de Black Mountain),, Sierra Club, Fox Cannyon Neighborhood Asociation y Center Policy Initiatives.