CHULA VISTA.- “Somos una familia responsable, que obedece, y antes que todo (un agente) debe tener una muy buena excusa y él no se encontraba en ninguna clase de peligro”, dijo poco antes de romper en sollozos Valentín Tachiquin.

En conferencia de prensa ofrecida en las oficinas de Alliance San Diego, el padre de Valerie Munique Tachiquin Alvarado, de 32 años y madre de 5 hijos, asesinada a balazos por un agente de la Patrulla Fronteriza, vestido de civil y el cual no ha sido aún identificado, recordó que trabaja para el Departamento de Correcciones y sabe, por tanto, del entrenamiento que un oficial que labora para una agencia policiaca de gobierno, debiera tener.

“Yo quiero saber por qué, qué motivó al agente de la Patrulla Fronteriza a disparar a mi hija múltiples veces. Mi familia quiere respuestas, y nosotros estamos buscando justicia”, dijo el padre quien estuvo acompañado por su hijo Valentín Jr., desplegado en el servicio militar y quien regresó en cuanto le avisaron de lo ocurrido a su hermana.

Con profundo el padre Valentín pesar dijo que su hija fue una víctima inocente, y que una hija de Valerie, de 10 años de edad, se encuentra sometida a terapia para que pueda digerir esta tragedia, sin causarle un trauma más severo.

El incidente ocurrió alrededor de las 13:00 horas del viernes 28 de septiembre frente a una zona residencial en Chula Vista.

El asesinato de Valerie por agentes fronterizos, quien residía en la comunidad de Southcrest y que de acuerdo con su padre fue a ese lugar a visitar a una amiga, se agrega al de otros incidentes suscitados en esta frontera.

Versión de la policía:

De acuerdo con un reporte de última hora, la policía de Chula Vista, dos agentes de la Patrulla Froteriza intentaban aprehender a una persona (que no era Valerie) la cual ya había sido deportada y que se encontraba en el apartamento 600 de Moss Street.

“Después de que los agentes se identificaron, Tachiquin-Alvarado abandonó el apartamento y se dirigió hacia su vehículo, y manejando a 25 millas por hora, entonces le echó y le golpeó, al menos con el vehículo, arrastrándolo sobre el cofre manejó unas 200 yardas, y volviendo a hacer otra maniobra cerca de Oaklawn, mientras el segundo agente trató –sin éxito- de quitarle las llaves”.

“Fuera de control”

“La Patrulla Fronteriza continúa siendo una agencia fuera de control que opera encima de la ley, por lo que necesitamos continuar poniendo presión en Aduanas y Protección Fronteriza para exigir transparencia, cuentas y justicia”, dijo Christian Ramírez, director de Southern Border Communities Coalition (Coalición de Comunidades del Sur de la Frontera).

Aunque el Departamento de Policía de Chula Vista, en voz del portavoz Gary Wedge ofreció investigar el crimen, durante todo el día del incidente ocurrido sobre la calle Moss, entre Oaklawn y Woodland, el lugar (desde la Broadway hasta el final de la calle) estuvo acordonado y tomado sólo por agentes y unidades de la Patrulla Fronteriza.

Una mujer quien dijo haber sido testigo de los hechos y se identificó como Ashley Gilbow, asegura haber presenciado el incidente y lo describió de la siguiente forma:

“Todo lo que veo es a la mujer deteniéndose con su automóvil a la mitad de la calle. El sujeto no se veía como un oficial, no tenia placa, nada, no le dijo que se detuviera……….. vino por un lado, caminando hacia el frente del auto. La señora estaba asustada”, continuó, “golpeó (con el auto) al hombre; me refiero a que estaba en el medio de la calle; supongo que no golpearías a alguien solamente así. Quizá debió haber sido más precavida, pero creo que sólo tenía miedo. El sujeto no le dijo nada como: soy un oficial de policía, detente. Es claro que la mujer no tenía una pistola, él estaba asustado por su vida, pero aun así fue capaz de caminar al frente del carro y dispararle, le disparó y descargó su pistola, como unas 12 veces”.

Héctor Salazar, otro residente del área dijo que se encontraba revisando su correo cuando ocurrieron los disparos a corta distancia: “yo solamente ví a un agente con una pistola caminando delante del carro y gritando, pero la persona dentro del carro, no respondió”

Marcos García, quien reside en una vivienda que se encuentra frente al lugar donde ocurrieron los hechos, dijo que “todo fue muy rápido, con un carro saliendo en reversa”. Se produjo generó miedo entre los vecinos, “y yo me dediqué a auxiliar a mi madre, quien se encontraba muy asustada”.

Cabe hacer mención que la tarde del lunes 1 de octubre tuvo lugar una vigilia en la esquina de Mossley y Broadway en la que tomaron parte familiares y amigos de la víctima.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com