“¿Los chicos del “partido del té” leen las encuestas? A juzgar por lo que leo, ellos están más desprestigiados que el sheriff de Maricopa.

(NOTA 1: pido perdón al simpático señor Arpaio por tan frondia comparación),

Pero es que a contrapelo del sentido común, esos jóvenes políticos derrochan prepotencia y arrogancia porque se saben ungidos con el poder de “volver m…. a este país”.

(NOTA 2: donde aparece “m…” léase: “volver miserable este país”).

Con esa misión fundamentalista encajada entre las dos cejas, no dudan en desprestigiar a los Estados Unidos frente al mundo, con el único propósito de amargarle la vida a un presidente cuyo mayor pecado es tener un color de piel que no cuadra con “la carta de colores políticamente correctos”, que son referencia para esta manada de fanáticos”.

(NOTA 3: Mi editor leyó y bizqueó, señal que este párrafo inicial luce más corrosivo que ácido de batería. Me huelo que para defender a nuestros lectores más sensibles, me pedirá que lo cambie o elimine…)

(NOTA 4: Para demostrar mi ánimo de negociación, pongo a consideración de nuestro inteligente editor, esta segunda versión)

“Los alegres chicos del “partido del té” están demostrando que son verdaderos patriotas. Para oponerse a la dictadura de Obama –que ganó su segundo mandato repitiendo las tácticas fraudulentas de la primera ocasión- han decidido levantarse contra este régimen socialista que pretende darle salud a todos los americanos y una reforma migratoria que regularice la presencia de once millones de antisociales, que además de exhibir tono de piel “café con leche”, portan sospechosa cara de ilegales.”

(NOTA 5: Mi editor puso la misma cara de la madre cuando descubre que su crío está untado, hasta las pestañas, de una crema parecida a la “mantequilla de maní”. Así que, para facilitarle su abnegado trabajo, prometí que escribiría otra introducción)

“¡Alerta! Se anuncia que los nobles intentos de republicanos y demócratas de acercar sus posiciones empiezan a dar fruto. Ambos partidos declaran que coinciden en manifestarse furiosos con esta situación. Pero como siempre ocurre, se acusan mutuamente como responsables de tanta estupidez”.

(NOTA 6: ¡Cogno! -Gritó mi editor-. <”Cogno: vocablo que expresa sorpresa, admiración o disgusto. Se pronuncia con “eñe” como en el caso de cognac”> Para evitarle un súbito soponcio, le prometí un texto nuevo)

“Nuestros inteligentes políticos se comprometieron a no levantarse de la mesa hasta que falten cinco segundos para que se vuelva papilla la economía de este país, y, de paso, se vuelva puré la economía del planeta. Como en las películas que programan para la temporada de Halloween, al final uno no sabe si ganaron “los buenos” o “los malos”.

(NOTA 7: Alguien grita: “¡Apúrense! Llamaron de la imprenta! Si no enviamos la columna, ésta se quedará por fuera”)

(NOTA 8: Si esta columna no ve la luz esta semana, echémosle la culpa a los indocumentados que trabajan en la pizzería de la esquina, porque se niegan a traer pedidos a domicilio, hasta cuando el Congreso les apruebe la “reforma migratoria”)

VERBATIM

“Los políticos y los pañales tienen una cosa en común: a ambos hay que cambiarlos a menudo y por el mismo motivo”

Por: © 2013 Armando Caicedo

www.Humor.US.com