WASHINGTON.- El presidente, Barack Obama, se anotó hoy un importante triunfo político con los 7.1 millones de inscritos en los seguros médicos privados de su reforma sanitaria, una meta que no parecía posible hace unos meses, y proclamó el fin del debate para “derogar” la ley, rechazada por los republicanos.

La reforma, promulgada en 2010, es “buena” para la economía y para el país, y “no hay ninguna razón para volver atrás”, destacó un Obama pletórico en una comparecencia en la Rosaleda de la Casa Blanca en compañía de su vicepresidente, Joe Biden.

El anuncio de Obama sobre el registro de 7.1 millones de inscripciones en los seguros médicos entre el 1 de octubre y el 31 de marzo estuvo seguido de una prolongada ovación, igual que cuando afirmó rotundo: “El debate sobre derogar la ley ha terminado. Esta ley está aquí para quedarse”.

A la medianoche del lunes 31 de marzo venció el plazo para contratar un seguro médico privado acorde con los parámetros de la reforma sanitaria para no enfrentarse a una multa durante este 2014.

No obstante, la semana pasada el Gobierno anunció una extensión del plazo únicamente para las personas que ya hayan iniciado el proceso de contratación del seguro, tanto a través de la web www.Healthcare.gov como en la línea de atención telefónica.

El objetivo que se había marcado en un principio la Administración era lograr siete millones de inscripciones en los nuevos seguros entre el 1 de octubre y el 31 de marzo, pero la meta se rebajó a seis debido a los numerosos problemas en la web en sus primeras semanas de funcionamiento.

La web volvió a caerse este lunes y a sufrir fallos técnicos, pero el Gobierno los minimizó y vinculó los problemas al auge en la demanda experimentado en los últimos días.

Según los analistas, el éxito de la campaña de promoción de los seguros podría despojar a los republicanos, críticos tenaces de la reforma sanitaria, de una de sus principales bazas políticas de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en las que aspiran a hacerse con el control del Senado.

Si los republicanos conquistan el Senado y mantienen el control de la Cámara de Representantes, Obama quedará prácticamente incapacitado para promover su agenda en lo que queda de su segundo y último mandato, que acabará en enero de 2017.

La llamada Ley de Cuidado Asequible de la Salud no es perfecta, pero “está haciendo lo que se supone que debería, está funcionando”, y ha hecho que el sistema sanitario sea “mucho mejor”, aseguró hoy el presidente.

Obama admitió que la aplicación de la ley, algunas de cuyas normas clave han sufrido cambios y aplazamientos, ha sido a veces “desordenada” y “polémica” y no duda de que habrá “problemas adicionales” en su implementación en el futuro

Consciente de que ha ganado una importante batalla tras meses de críticas a la implementación de la ley, Obama fue hoy muy duro con los republicanos que buscan eliminar la reforma, avalada en 2012 por el Tribunal Supremo con un fallo que declaró constitucional una de sus principales cláusulas, la que establece la obligatoriedad del seguro médico.

“¿Por qué hay personas tan furiosas con el hecho de que la gente tenga un seguro de salud?”, se preguntó antes de alertar de que la historia no será “amable con aquellos que niegan a los estadounidenses una seguridad económica básica”.

El objetivo de que “todos en este país puedan tener una atención sanitaria decente” está “al alcance”, enfatizó el mandatario.

Mientras, un portavoz del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, indicó tras el discurso de Obama que la reforma, conocida despectivamente por la oposición como “Obamacare”, “continúa haciendo daño al pueblo estadounidense”.

La Cámara de Representantes ha votado en decenas de ocasiones en favor de derogar la ley, pero ninguna de esas propuestas ha prosperado en el Senado.

EFE