La muerte de Robin Williams ha puesto la enfermedad de Párkinson en primera plana, pero quizás no en buena manera. Aunque se desconocen las verdaderas razones, el actor norteamericano se suicidó.

“Es muy triste, y muy lamentable que una figura pública que fue muy admirada y querida por muchos haya tomado esta decisión… Hay muchas personas con esta enfermedad que han reinventado sus vidas y le han encontrado sentido, han podido resurgir”, comentó Ángel Vargas, un consejero de la Asociación de Párkinson en San Diego.

“La vida no se acaba con un diagnóstico de Parkinson, al principio la gente se puede sentir en ‘shock’, estar muy triste y deprimida, pero si es posible ser felices y llevar vidas satisfactorias”, añadió.

Días después que Williams haya sido encontrado muerto en su casa al norte de California, a principios de agosto, la esposa del celebrado actor informó que, aparte de luchar con depresión y ansiedad, él había sido diagnosticado con la enfermedad de Parkinson.

“(Robin) era valiente mientras luchaba sus propias batallas de depresión, ansiedad, así como las primeras etapas de la enfermedad de Párkinson, que él aún no estaba dispuesto a compartir públicamente”, dijo Susan Schneider en un comunicado.

Qué es el Parkinson

El consejero Vargas, explicó que este padecimiento es una enfermedad neurodegenerativa, ligada al funcionamiento motriz del cuerpo y los músculos. Es causada por la pérdida de las células cerebrales que producen dopamina, un mensajero químico que coordina los movimientos.

Todas las partes del cuerpo se ven afectadas; y es una enfermedad que no tiene cura, sólo existen medicamentos para tratar los síntomas.

“Al carecer el sistema nervioso se pierden funciones del poder dominar, como hacer ciertos movimientos, escribir y agarrar objetos”, describió.

Aparte de los síntomas en el sistema motriz. Vargas dijo que los afectados por el Parkinson tienen trastornos en el sueño, rigidez y temblores en el cuerpo.

“Se mueven muy lentamente y la audición de la voz, también, se reduce”, añadió.

Pero Vargas recalcó que “el Parkinson no es una sentencia de muerte”, aunque es progresiva, con tratamiento, la gente puede aprender a vivir con ella.

Apoyo, gratis y en español

Vargas dijo que en San Diego la Asociación de Parkinson puede ser de gran apoyo a la comunidad hispanohablante, ya que ofrecen muchos de sus servicios en español y, uno y que otro, gratuitamente. La gran mayoría son cubiertos por cobertura médica.

Cuentan con un equipo de terapeutas profesionales que ofrecen asesoramiento personal, consejería y grupos de apoyo para personas que tengan la enfermedad de Parkinson, familiares, cuidadores y otras personas que estén experimentando estrés, depresión y ansiedad asociada con la condición de Parkinson.

“Por medio de estos servicios las personas afectadas pueden aprender a sobrellevar la enfermedad y visualizar su vida de una manera más positiva”, dijo Vargas.

Afectuosamente, Vargas esta invitando a la comunidad a que se acerque a la Asociación de Párkinson de San Diego y a que aprovechen los servicios disponibles, “podemos ayudarle a deshacerse de ideas erróneas sobre esta enfermedad, las cuales, muchas de ellas, producen mucha ansiedad y desesperanza”.

“Un factor muy importante es el estar informas”, apuntó.

Entre los servicios que ofrecen, ya mencionados, la asociación además ofrece terapia de ejercicios vocales y yoga.

Para informes adicionales y acceder a los programas de la Asociación de Parkinson en San Diego visitar www.parkinsonsassociation.org, o hablar al (858) 273-6763. Se encuentran en 8555 Aero Dr. en San Diego.

Ernesto López

Ellatinoonline.com