CORONADO.- Desde pequeño le apodaron ‘el gato’ porque su ídolo era el gran portero argentino que jugaba con el Cruz Azul, Miguel Marín (ya fallecido), considerado el mejor extranjero que haya estado en el fútbol mexicano.

Nos referimos a Jorge López , con más de 25 años de ser entrenador de porteros de las populares “Chivas Rayadas” de Guadalajara.

Entrevistado por El Latino San Diego durante su visita a esta ciudad para ofrecer clínicas de fútbol soccer a niños locales, aclara que viene como voluntario, porque disfruta de esta labor que le ha dejado tantas satisfacciones.

Pero ataja: “creo que a mis 50 años de edad ya he cumplido un ciclo y me veo entrenando a estos niños acá en San Diego, si la comunidad latina me recibe; este lugar me encanta”.

Recuerda que llegó como entrenador de guardametas al llamado ‘rebaño sagrado a invitación del gran portero Javier “El Zully” Ledezma, ambos que compartieron la misma responsabilidad bajo el marco, con la Universidad de Guadalajara (U de G), grandes amigos y por si algo faltara, los dos nativos de la Perla Tapatía.

Se muestra entusiasmado del esfuerzo que están haciendo los equipos locales pero dijo que lo que se requiere es unificar criterios de trabajo, para evitar confundir a los niños y dirigirse al mismo objetivo.

Durante la clínica, organizada por el entrenador local Miguel García y efectuada el centro recreativo Cays Coronado, ‘El Gato’ mostró su dinamismo y absoluta concentración en cada movimiento de los niños en el terreno de juego.

Destacó en este sentido su deseo de venirse a San Diego a desarrollar clínicas para futbolista, y dijo que ya se está en pláticas con el entrenador García y Adrián Caro, coach de Coronado Youth Soccer Legue, CYSL, (Liga Juvenil de Soccer de Coronado).

¡Agua, denle agua! gritó cuando uno de los pequeños tuvo un mareo a consecuencia del sol, la mañana de sábado 25 de junio. Su profesionalismo y sencillez, fue siempre evidente.

Cuando un reportero especializado le preguntó cuál creía que hacía la diferencia en su labor, su respuesta fue inmediata: “vengo a enseñar no a entrenar”.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com