SAN DIEGO.- En medio de las predicciones alarmistas de que la región sería devastada por un terremoto de grandes proporciones, asociada a la Falla de San Andrés, una relevante noticia fue dada a conocer por la Universidad de California en San Diego (UCSD) y el Laboratorio Sismológico de la Universidad de Nevada, en Reno.

El reporte es que “una nueva Falla, potencialmente significativa, se encuentra a lo largo del límite oriental de Salton Sea y ha sido descubierta por científicos del Instituto de Oceanografía de esa casa de estudios y el Laboratorio del Instituto Sismológico de la Universidad de Nevada.

La llamadoa Falla de Salton Sea corre paralela a la de San Andrés

y podria afectar una región proclive a la ocurrencia de terremotos , que incluye el área de Los Ángeles, según hallazgos del grupo de científicos publicada en la edición del mes de Octubre de la Revista-Boletín de la Sociedad Sismológica de Estados Unidos.

Como se anticipó el estudio ocurre justo cuando fue dado a conocer ‘un enjambre’ de temblores que causaron temor entre residentes del sur de la Falla de San Andrés, en California.

Pero el hecho es que la ubicación de la nueva falla en El Este del Salton Sea “ ha hecho difícil”, según los científicos involucrados, “captar pequeños movimientos que no se consideran asociados, por lo que la Falla no había do detectada anteriormente”, dijo el GeólogoNeal Driscoll, autor y director activo del estudio publicado.

El estudioso dijo que se ha empleado el equipo para detección de sismos requerido para saber que papel jugaría ante una eventual posibilidad de terremoto y su grado de interacción con la Falla de San Andrés, externó el investigador.

Subrayó que el equipo y la tecnología disponible incluye una serie de instrumentos como Datos Sísmicos, Multicanal, sisómetros para detección de movimientos telúricos en océanos, aparatos para detección de luz y mapas de registro de la deformación de capas de sedimentos en el suelo y alrededor del mar, entre otros.

Recordó que el registro histórico muestra la presencia de terremotos de magnitud 7 en más o menos cada 175 a 200 años, pero reconoció que aún se requiere de mayores estudios para determinar mejor la ubicación y condiciones de la misma.

Por su parte Valerie Sahakian, una alumna del Instituto Sismológico del Instituto Scripps, consideró que la nueva Falla detectada “ha sido de larga vida” y por tanto, es importante entender su relación e interacción con otras como la de San Andrés.