El arresto en National City de un matrimonio de padres indocumentados mexicanos con cuatro hijos estadunidenses perfila a la ciudad a adoptar la política de santuario para inmigrantes.
Luego de escuchar docenas de testimonios de maestros, vecinos y compañeros de clases de los cuatro hijos, el cabildo de gobierno de la ciudad aprobó por cuatro votos contra uno elaborar un plan que dificulte a las autoridades de migración detener a residentes de National City si no se trata de personas peligrosas y las autoridades carecen de orden de detención.
“Lo que queremos es que ninguna otra familia tenga que pasar por lo que estamos pasando nosotros”, dijo el mayor de los cuatro hermanos cuyos padres fueron detenidos, Francisco Duarte, de 19 años de edad, quien quedó a cargo de sus hermanos menores de edad.
El 24 de mayo agentes de la patrulla fronteriza en ropas de civil y vehículos sin identificación esperaron a que Francisco Duarte padre, de 51 años, saliera de su casa como cada mañana para comprar el periódico a unos 20 pasos de distancia. Lo arrestaron y subieron rápidamente a la parte trasera de un pickup.
La esposa de Duarte, Rosenda Pérez de 48 años, salió a ver por qué había barullo fuera de su casa y también fue arrestada. Las hijas menores del matrimonio, las gemelas Araceli y Arely, de 12 años, estaban presentes durante las detenciones; solo Luis, de 17 años, a quien su escuela considera uno de los mejores estudiantes de todos los tiempos, no fue testigo presencial de los arrestos.
Desde hace tres semanas, Francisco hijo vende paletas y trata de continuar sus estudios universitarios de administración de negocios mientras se hace cargo de sus hermanos con ayuda de familiares que ocasionalmente llegan desde Sonora.
Los cuatro hijos del matrimonio encabezaron ante la alcaldía de National City una protesta de unas 60 personas para exigir al cabildo y al alcalde que impida las redadas y detenciones.
Cada uno de decenas de participantes habló ante el cabildo o consejo de gobierno. Aunque el alcalde Ron Morrison, un republicano moderado, ha tratado de evadir el tema, pero al menos tres regidores impulsaron el debate.
La condición fue que quienes participaran fueran residentes de la ciudad, y muchos la tienen, como Christina Benson, la presidente de la Asociación de Maestros de primaria de la ciudad, y Mark Lane, un investigador asistente de abogados que ha apoyado a los menores desde que sus padres fueron detenidos.
Duarte hijo comentó que en la ciudad todos los residentes conocen y respetan a sus padres Ambos trabajan de vender paletas de hielo, han vivido en la ciudad desde hace 21 años, carecen de antecedentes penales y ambos son voluntarios en ayudar a personas pobres en una iglesia.
La protesta se concentró fuera de la alcaldía de la ciudad para presionar al alcalde Morrison para que declare a la ciudad santuario o apoye una propuesta estatal de ley que convertiría próximamente a California en un estado santuario, la iniciativa SB54.
Desde el momento de la detención del matrimonio Duarte Pérez, las escuelas de National City se han manifestado contra la patrulla fronteriza y para exigir al alcalde Morrison que exija detener operativos de migración en la ciudad.
National City es una ciudad principalmente inmigrante donde conviven mayoritariamente las comunidades filipina y mexicana. El 63 por ciento de los residentes es latino, principalmente de origen mexicano.
Varios miembros del cabildo se han manifestado en favor de que la ciudad proteja a las familias inmigrantes.
De acuerdo con estadísticas de California, uno de cada ocho menores de edad tiene por lo menos un padre indocumentado. La mayoría de las veces se trata de quién es el sostén económico de la familia.
La maestra Benson explicó que en el caso de National City el porcentaje de latinos indocumentados con hijos estadunidenses puede ser mayor.
En lo que va del año la administración del presidente Donald Trump ha detenido a más de 41 mil indocumentados, de los que unos diez mil carecen de antecedentes penales.
La organización Human Rights Watch publicó en mayo un estudio que asegura que tan solo de California son deportados unos diez mil padres de familia cada año, y advierte que las cifras pueden aumentar durante el gobierno de Trump.
En National City el cabildo no estableció una fecha específica para adoptar una nueva política, pero estima que será este mismo mes sin descartar que sea una declaración de ciudad santuario.
El matrimonio detenido tenía al cierre de esta edición de El Latino una audiencia para salir libre bajo fianza.
Manuel Ocaño
Ellatinoonline.com

