San Diego.- Un pastor cristiano mexicano que pedía a sus feligreses apoyar la candidatura del ahora presidente Donald Trump se encuentra preso en un centro de detenciones en San Diego en proceso de deportación.

Jorge Ramírez Navarrete, quien ha vivido en California casi 30 años, fue detenido el pasado 31 de mayo por encontrarse ilegalmente en el país, confirmaron su abogado y autoridades de migración.

Ramírez Navarrete es el pastor de la iglesia Asamblea Apostólica de Oceanside, una ciudad al norte de San Diego, y durante la campaña presidencial pidió a sus feligreses e incluso a una de sus hijas participar activamente en favor de Trump, exclusivamente porque el hoy mandatario se opone al aborto.

La esposa del pastor, Silvia Rodríguez, dijo que efectivamente la familia y la congregación apoyaron a Trump, pero que ahora se siente traicionada por el presidente estadunidense.

“Lo apoyamos por el aspecto religioso, porque nosotros estamos en contra del aborto, es un gran pecado”, dijo la señora, antes de lamentarse.

“Mi esposo es un buen hombre, ayuda a los demás, es buen padre de familia, no tiene antecedentes criminales; por qué si el presidente dice que sólo van a deportar a los malos, lo tienen detenido a él y lo pueden deportar”, comentó la esposa.

Las autoridades se dieron cuenta de que es indocumentado en diciembre pasado. Ramírez Navarrete además de pastor es técnico en televisión por cable y a menudo atiende el servicio en la base naval de Camp Pendleton, la mayor fuerza bélica en el suroeste estadunidense.

La última vez que se presentó a la base, fue interrogado acerca de su condición migratoria, por discrepancias en el número de Seguro Social que usaba para solicitar empleo y pagar impuestos.

Ramírez dijo a las autoridades la verdad, de acuerdo con su esposa, que había llegado a California con una visa de turista en 1987, aunque también aclaró que es esposo de una residente legal en el país y padre de tres adolescentes estadunidenses.

Sin embargo en la base naval lo despidieron e informaron a las autoridades de migración.

El 31 de mayo cuando salió de su domicilio a las 6 de la mañana a encender el auto para calentar el motor y llevar a una hija a clases, fue arrestado.

Inmediatamente lo trasladaron al centro de detenciones en Otay Mesa, cerca de la frontera con Tijuana, donde permanece desde entonces.

El abogado Rubén Salazar dijo que Ramírez Navarrete es un hombre ejemplar para su comunidad. Salazar reunió un ex pendiente con cartas de feligreses estadunidenses del pastor que abogan por su libertad condicional, pero el expediente fue tan voluminoso que el juez pidió semanas para leer todo el material y estableció el 4 de agosto como fecha para la próxima audiencia en que determinará la potencial libertad bajo fianza.

El abogado intenta adelantar la fecha de fianza para el 17 de julio o conseguir un permiso para que el pastor pueda ver a su hija antes de que parta a estudiar a una universidad a Nueva York.

La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informó que la patrulla fronteriza detuvo a Ramírez el 31 de mayo luego de confirmar que se encuentra ilegalmente en le país.

La agencia también aclaró que en casi 30 años, Ramírez Navarrete nunca solicitó algún cambio de condición migratoria.

Manuel Ocaño