La patrulla fronteriza someterá en unas semanas los modelos de muro que ya fueron terminados en Otay Mesa a una serie de pruebas para saber cuáles son impenetrables y luego elegir el o los modelos con que planea bardear una parte de la frontera.

La patrulla informó a El Latino que los prototipos o modelos estarán sometidos a pruebas para ver si son imposibles de escalar, de perforar, de trepar o de pasar por debajo mediante túneles.

Son ocho modelos que construyeron seis empresas, ninguna de ellas de California.

Como cuatro de los modelos fueron hechos con concreto, la patrulla tiene que esperar unas cuatro semanas a que sequen totalmente antes de realizar las pruebas.

Luego de que sequen, comenzarán los análisis a los ocho modelos durante un periodo de aproximadamente cuatro semanas más.

Posteriormente la patrulla revisará los resultados de las pruebas para presentar recomendaciones a la administración del presidente Donald Trump.

Los modelos fueron construidos a por lo menos seis pies debajo de ras de suelo y se levantan unos 30 pies; algunos tienen remates con alambrado con púas en ángulo hacia México o con un cilindro del diámetro de un tambo de 40 galones, para impedir que pudieran ser saltados, o que pudieran usar ganchos para cruzar a Estados Unidos.

El subdirector de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en la región suroeste, Carlos Díaz, mencionó la posibilidad de que el propio presidente Donald Trump seleccione el modelo de muro construirse.

“No hay nada que se lo impida si quiere participar en la selección”, comentó el oficial durante la presentación de los modelos.

Cada uno de los prototipos costó entre 400 mil y 500 mil dólares, informó la propia patrulla en la presentación. Originalmente había calculado que el costo mínimo era de 300 mil dólares.

El muro es la mayor promesa de campaña del presidente Trump, quien ya ha pedido al congreso un presupuesto de mil 600 millones de dólares para construir la primera fase de su proyecto de barda fronteriza.

La semana pasada el presidente finalmente declaró en entrevista en vivo que puso en jaque el programa de Acción Diferida para aquellos que Arribaron durante su Infancia o DACA, para conseguir los fondos para el muro.

“Me encartaría que alcanzáramos un acuerdo sobre los dreamers, pero creo que a cambio se tiene que otorgar algo sustancial para seguridad fronteriza, por ejemplo los fondos para el muro”, dijo el mandatario.

Entre tanto la potencial construcción del muro ya enfrenta varias demandas de las que la más importante es por parte del estado de California.

El procurador estatal, Xavier Becerra, demandó a la administración del presidente Trump por no seguir un procedimiento legal para decidir que construirá el muro sin considerar leyes o disposiciones ambientales.

La primera audiencia sobre esa demanda es para el 9 de febrero, cuando la administración Trump deba comparecer ante el juez federal Gonzalo Curiel, el mismo a quien Trump acusaba en su campaña de darle desventaja porque se tratabam según dijo, de un magistrado “mexicano”.