SAN DIEGO.- Recientemente, el Fondo de las Naciones Unidas (UNICEF por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunciaron que tres de cada cinco bebes (78 millones) no toman leche materna en su primera hora de vida, aumentando el peligro de que fallezcan, se enfermen o no puedan tomar esta leche después.

En el informe se dio a conocer que la mayoría de estos bebés nacen en países de bajos y medianos ingresos, sin embargo, es una alerta de riesgo para considerar en todas partes del mundo.

Cada año se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna y este 2018 se realizó durante la primera semana del presente mes concientizando una vez más sobre la importancia de esta para que el bebé no tenga problemas de desnutrición, se desarrolle su cerebro y le reduzca el sobrepeso durante su infancia.

Los bebés que se alimentan de la leche materna en la primera hora de vida tienen muchas más posibilidades de sobrevivir. Y la razón es que la piel del bebé al tener contacto con la piel de la madre y la succión ayuda a la producción de leche y de calostro, también llamado “primera vacuna”, que tiene un alto contenido de nutrientes y anticuerpos.

La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta H. Fore dice que es fundamental dar leche materna al bebé a tiempo, ya que es una cuestión de vida o muerte.

“Cada año millones de recién nacidos se pierden los beneficios de la lactancia materna temprana. Las madres simplemente no reciben ayuda suficiente para amamantar en esos minutos cruciales posteriores al nacimiento, ni siquiera por parte del personal médico de los centros de salud”, indica la experta.

Según el informe muchos recién nacidos esperan demasiado para recibir la leche materna y se debe a los siguientes puntos:

-Cada vez es más común alimentar a los recién nacidos con comidas o bebidas en leche de formula, descartando el contacto piel con piel. Esto solo retrasa el primer contacto con la madre y su salud.

– Las cesáreas han aumentado por elección. Por ejemplo, en Egipto el número de cesáreas aumentó de 20 a 52 por ciento entre el 2005 y 2014 y solo el 19 por ciento de los recién nacidos tomaron leche materna en la primera hora después de que nacieron.

– Se están dando muchos casos en los que se separa a los bebés de sus madres inmediatamente después del parto y la supervisión de los trabajadores de la salud es limitada. Esto limita aún más el contacto entre el hijo y la madre.

Dentro de las estadísticas y datos presentados en el informe, se reveló que pasadas dos horas a que el bebé tome leche materna, estos tienen 33 por ciento mas posibilidad de morir. Y para los que comenzaron a amamantar un día o más después de que nacieron, el riesgo aumenta más del doble.

UNICEF y la OMS instan a los responsables de estas tomas de decisiones, así como a los gobiernos a que se restrinja la comercialización de la leche de fórmula y otras sustituciones de la leche materna.

Por el contrario, existen madres que no pueden proveer a su hijo de leche materna. Para ello se cuenta con bancos de esta leche para quienes no pueden amamantar.

Algunos de los beneficios que el recién nacido tiene al ser amamantado son que les disminuye el riesgo de padecer asma, dermatitis atópica y alergias.

Y las mamás también obtienen grandes beneficios para su salud. Algunos ejemplos que proporciona el portal de Hospital San Diego son que liberan hormonas que generan sentimiento de apego y felicidad, se recuperan más rápido del parto, tienen menos riesgo a padecer cáncer de seno y ovario y diabetes tipo 2, artritis reumatoide y enfermedades cardiovasculares.