SAN DIEGO.– Un alto porcentaje de los casos de tuberculosis que se registran en el condado pudieron prevenirse si los pacientes hubieran recibido un diagnóstico a tiempo.

La enfermedad se puede desarrollar en cualquier momento de la vida de una persona, pero el riesgo se puede reducir con un tratamiento oportuno antes de que el caso llegue a considerarse de gravedad.

De acuerdo al Centro de Noticias del condado, entre los años del 2013 a1 2017, se reportaron 231 casos de tuberculosis en San Diego.

Con el fin de que los pacientes sigan su tratamiento adecuadamente, se creó una aplicación denominada “Emocha” para teléfonos inteligentes, mediante la cual las personas se graban tomando sus medicinas de manera que las enfermeras puedan comprobar que cumplen las prescripciones médicas.

La supervisora de enfermería de salud pública del Programa de Control de Tuberculosis del condado, Krystal Liang, señaló que a veces el paciente deja de tomar sus medicinas porque cree estar mejor cuando la bacteria está todavía presente en el organismo.

“La enfermedad podría progresar y podrían transmitirse a otras personas. Es por eso que seguimos el comportamiento del paciente hasta que complete su tratamiento”, añadió.

Si la aplicación no llegara a dar buenos resultados con determinados pacientes, las visitas a la enfermería se retomarán.

Anteriormente, las enfermeras tenían que conducir por todo el condado para asegurarse de que los pacientes enfermos tomaran sus medicamentos.

Además, los pacientes hacían una cita durante las horas de trabajo para que las enfermeras pudieran verlos tomar sus antibióticos.

Ahora, los pacientes con tuberculosis no contagiosos pueden tomar sus medicamentos donde y cuando quieran siempre y cuando se graben desde la aplicación.

Este nuevo método fácil y rápido es la culminación de un proyecto de varios años de trabajo del investigador de la Universidad de California en San Digo, Richard Garfein, quien también desarrolló otra aplicación llamada SureAdhere para tratar la tuberculosis.

El proceso se llama Video Directly Observed Therapy o VDOT.

Por su parte la oficial de salud pública del condado, Wilma Wooten, indicó que San Diego es de los primeros condados de California y del país en utilizar este sistema.

“Usar la Terapia de Video Observado Directamente ahorra tiempo de viaje ya que las enfermeras no tienen que ir a las casas de las personas todos los días”, indicó Wooten.

Una vez que al paciente se le diagnostica el padecimiento, una enfermera lo visita en su casa para enseñarle cómo descargar y usar la aplicación, que cuenta con la opción de 21 idiomas.

Al usar la aplicación de video, el paciente debe estar en la cámara en todo momento. “Emocha” les solicita a los pacientes que mencionen cuál es la fecha, qué medicamentos deben tomar y el número de dosis diaria.

Sin embargo, la aplicación no es apta para todos los pacientes. Aquellos que tienen efectos secundarios a los medicamentos, la aplicación no les permitirá que graben video. En estos casos las enfermeras tienen que estar presentes con el paciente para vigilarlos.

De 140 pacientes que se encuentran en tratamiento, aproximadamente la mitad ya usa VDOT.

Wilma Wooten agregó que mientras la necesidad de vigilar en persona al paciente sea menor, el costo de la aplicación vale la pena. El condado de San Diego invirtió en la aplicación 72 mil dólares.