Y Houston Astros, un equipo que muchos marcan como el más viable favorito y estar –y muy posiblemente- ganar la Serie Mundial de Béisbol 2018, tiene una historia apasionante y no menos controversial.

Su verdadera historia inició el 17 de octubre de 1960, cuando luego de innumerables negociaciones de pioneros emprendedores George Kirsey, Craig Cullinan, el ex Juez y ex alcalde de Houston Roy Hofheinz y el prominente petrolero, R.E ‘Bob’ Smith,  le fue otorgada la 10ª. Franquicia de la Liga Nacional, pero entonces el equipo se llamaba Houston Colt 45’s, pues llevaban, lo que consideraban un orgullo, el nombre “del arma que pacificó al Oeste” e incluso comenzaron jugando en el Estadio Colt.

Pero atrás de este sofisma (falsedad presentada como verdad) se escondía que en esa supuesta ‘pacificación’ se habían asesinado cientos de indígenas pieles rojas, aunque también con estas armas se hubiera acabado con bandoleros, cuatreros y ‘militares renegados’.

La sensibilidad y el sentido práctico del Juez Hofhneiz, le hizo ver esa realidad y luego del asesinato del presidente John F. Kennedy,  en Dallas Texas el 22 de noviembre  1963 convenció a sus socios de que era prudente cambiar de nombre, lo que se hizo posible el 1 de diciembre de 1964, cuando con la construcción del entonces modernísimo estadio, Astrodome, (el único estadio cerrado con la figura de un domo), Houston Astros, que jugó en la Liga Nacional hasta el 2013, cuando fue colocado en la Liga Americana para que existiera un mayor equilibrio en el número de franquicias en ambas ligas.

Vale recordar, asimismo, que el nombre de Astros y Astrodome tiene un antecedente y una razón significativa: la construcción de instalaciones y operación de los viajes espaciales  de la NASA – empeñada entonces en llegar a la luna- en Johnson Space Center en la ciudad de Houston.

Sin duda, una historia apasionante y controversial.