Imagina identificar una toxina tan potente que pudiera resetear el cerebro de un niño y erosionar su sistema inmunológico. Una sustancia que, en dosis altas, triplicará el riesgo de enfermedad cardíaca y cáncer de pulmón y redujera 20 años la esperanza de vida.

Imagina que luego te dieras cuenta que decenas de millones de niños estadounidenses fueron expuestos a esta toxina.

La doctora Nadine Burke Harris, flamante cirujana general de California, te diría que éste no es un escenario hipotético. Harris lidera un movimiento que intenta transformar nuestra comprensión sobre cómo las experiencias traumáticas que afectan a tantos niños estadounidenses pueden desencadenar enfermedades físicas y mentales graves.

El movimiento se basa en décadas de investigaciones que han encontrado que los niños que sufren estrés constante a diario –situaciones como abuso sexual, abandono emocional, enfermedad mental de una madre, el alcoholismo de un padre– sufren cambios bioquímicos en sus cerebros y cuerpos que pueden aumentar dramáticamente su riesgo de desarrollar problemas de salud graves, como enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón, asma y depresión.

“[Nadine] probablemente sea la persona que más ha tratado de resaltar este problema”, dijo la doctora Mona Hanna-Attisha, pediatra reconocida por documentar el aumento en los niveles de plomo en la sangre de los niños en Flint, Michigan, después que la ciudad cambiara su suministro de agua.

Con la elección de Burke Harris como el primer cirujano general del estado, California está preparada para convertirse en una vanguardia para la nación al abrazar la investigación que rastrea las experiencias adversas de la infancia (ACE) con las consecuencias posteriores de enfermedad física y mental. En distintas partes del país, es cada vez más común que las escuelas y los sistemas correccionales capaciten al personal sobre cómo los problemas académicos y de comportamiento pueden estar arraigados en el trauma infantil. Burke Harris visualiza un enfoque a nivel estatal en el que la evaluación del estrés traumático sea tan rutinaria para los pediatras como las pruebas de audición o visión, y los niños con puntajes altos de ACE tengan acceso a servicios que los ayude a desarrollar resiliencia y a que sus cuerpos jóvenes se restablezcan y desarrollen.

Como cirujana general de California, Burke Harris tendrá un poderoso púlpito para predicar y el firme respaldo de una nueva administración con bolsillos profundos. En sus primeras semanas en el cargo, el recién elegido gobernador Gavin Newsom dejó en claro que pretende derivar recursos importantes al desarrollo de la primera infancia.

Newsom ha nombrado a varios expertos reconocidos en bienestar infantil, junto con Burke Harris, para ocupar puestos clave, y está promoviendo políticas centradas en los niños que incluyen licencias familiares extendidas para nuevos padres, visitas de enfermería domiciliaria para nuevas familias y preescolar universal.

En su primera propuesta de presupuesto estatal, lanzada en febrero, Newsom mencionó a las ACE por su nombre y se comprometió a destinar $105 millones para impulsar los exámenes de trauma y desarrollo en niños.

“No debería sorprender a nadie que me concentre en las ACE y el estrés tóxico”, dijo Burke Harris en una entrevista telefónica que se realize apenas a unos días de comenzar en el cargo. “Creo que mi selección es un reflejo de dónde encaja ese tema en las prioridades de la administración”.

Un estudio que

cambió el juego

La adversidad es el tipo de cosas que entendemos intuitivamente, al menos hasta cierto punto. Tener un padre que lucha con la adicción o la enfermedad mental es difícil para los niños, tanto como estar creciendo en un vecindario marcado por la pobreza, la violencia con armas de fuego o el abuso de drogas.

Sin embargo, un estudio de la década de los 90 sentó las bases para otra forma de comprender la adversidad: el trabajo sugiere que representa una amenaza generalizada para la salud pública.

Durante entrevistas con pacientes en una clínica de obesidad de Kaiser Permanente en el sur de California, el doctor Vince Felitti se sorprendió al ver que muchos confesaron haber sido víctimas de abuso sexual cuando niños. Se preguntó si las experiencias podrían estar conectadas. (Kaiser Health News, que produce California Healthline, no está afiliada a Kaiser Permanente).