Cuando a los niños se les diagnostica un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la primera opción de tratamiento suelen ser medicamentos estimulantes como Ritalin o Adderall.

La Academia Americana de Pediatría emitió recientemente nuevas pautas que confirman el papel central de los medicamentos acompañados de terapia conductual en el tratamiento de esta afección.

Sin embargo, algunos expertos dicen estar decepcionados porque las nuevas directrices no recomiendan primero el tratamiento conductual para más niños, ya que eso podría conducir a mejores resultados, sugiere una investigación reciente.

Cada vez más familias se enfrentan al mismo dilema. La prevalencia del TDAH se ha disparado en las últimas dos décadas, y ahora, 1 de cada 10 niños recibe este diagnóstico en el país.

Las nuevas pautas de la Academia Estadounidense de Pediatría recomiendan que los niños con TDAH sean examinados para detectar enfermedades mentales y monitoreados de cerca, pero las recomendaciones de tratamiento con respecto a la medicación son esencialmente las mismas que las pautas anteriores publicadas en 2011.

Cualquier niño mayor de 5 años debe comenzar a tomar medicamentos y recibir terapia conductual tan pronto como es diagnosticado. Los menores de 5 deben iniciar con el tratamiento conductual antes de tomar cualquier medicación.

Aun así, muchos expertos temen que el papel de la medicación en el tratamiento sea demasiado grande.

“Es cierto que cuando miras televisión, no vas a ver muchos comerciales sobre tratamientos conductuales, pero es muy posible que veas algunos nuevos sobre medicamentos”, expresó la doctora Carla Allan, especialista en TDAH en el Children’s Mercy en Kansas City y miembro del subcomité de pautas de práctica clínica del TDAH. Allan es la médica de Brody y participó en la redacción de las últimas directrices. Si bien quiere que más pacientes con TDAH reciban tratamiento conductual, dijo que está de acuerdo con la decisión de la academia de mantenerse firme en sus recomendaciones sobre medicamentos.

Otros expertos dicen que las pautas deberían haber hecho más por priorizar los tratamientos conductuales.

“Creo que es un gran error no solo para los niños que estamos intentando tratar, sino también para los padres que preferirían tener intervenciones conductuales”, dijo Erika Coles, investigadora de psicología de la Universidad Internacional de Florida.

Una intervención conductual puede variar desde terapia cognitiva hasta apoyo escolar. Puede ser tan simple como que los padres establezcan un sistema de expectativas reforzado por recompensas o castigos.

Estas intervenciones están diseñadas para enseñar a los niños estrategias que pueden usar a diario para mantenerse enfocados y reforzar las habilidades sociales que pueden no desarrollarse cuando los niños luchan por concentrarse.

Un estudio publicado en 2016 en el Journal of Clinical Child & Adolescent Psychology exploró la secuencia de los métodos de tratamiento y mostró que los niños con TDAH entre los 5 y 12 años que recibieron tratamiento conductual antes de comenzar con las píldoras tenían menos problemas de comportamiento que los niños que tomaron medicamentos de inmediato.

Menos medicamentos también significa menos efectos secundarios. Algunos niños tienen problemas para dormir, pierden el apetito o experimentan cambios de personalidad, y no hay mucha investigación sobre lo que significa tomar estos medicamentos durante años, especialmente en una etapa de crecimiento.

Los estudios que respaldan la terapia primero son prometedores y convincentes, pero son pequeños.

Un vocero del subcomité de pautas de práctica clínica del TDAH de la Academia Americana de Pediatría dijo que el grupo revisó la investigación reciente que analizó el uso de terapia primero, pero no encontró evidencia lo suficientemente sólida como para justificar un cambio en las pautas.

Sin embargo, tanto la academia como sus críticos están de acuerdo en que no hay suficientes niños que reciban un tratamiento conductual adecuado. Solo alrededor del 60% de los niños con TDAH en el país recibió alguna intervención conductual fuera de la escuela, mientras que el 90% había recibido medicamentos, según un estudio de 2018 publicado en el Journal of Pediatrics.

Numerosos defensores señalan que no hay suficientes terapeutas capacitados, las intervenciones pueden llevar mucho tiempo para las familias y muchas familias no pueden permitírselo.