Tan pronto como esta semana, la administración del presidente Donald Trump podría negar visas de turismo a mujeres embarazadas que sospeche que vendrían a Estados Unidos con intención de conseguir que sus bebés nazcan con nacionalidad estadunidense, según un reporte.

El Departamento de Estado reconoció implícitamente en respuesta a la prensa que “muy pronto” presentará los detalles de la medida.

La información la filtró el Centro para el Estudio de la Inmigración, una institución de análisis que generalmente apoya políticas de la administración Trump, y que calculó que unas 33 mil mujeres vendrían anualmente a Estados Unidos con intención de tener a sus bebés.

Según ese centro, los funcionarios de las secciones de visas de los consulados tendrían desde ahora la capacidad de negar visados tipo “B” si sospechan que la intención de la visita al país es permitir que se dé a luz en suelo estadunidense.

Las visas de esa clasificación son para visitantes turísticos y para algunas transacciones de corto plazo, como realizar compras.

Según el centro de análisis, la nueva política se complementaría a través de inspectores de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que darían el ingreso físico al país a las mujeres embarazadas.

El presidente Trump ha propuesto que se modifique el artículo 14 constitucional para impedir la nacionalidad estadunidense por nacimiento, lo que se anticipa demandas judiciales. Según el mandatario, tener la ciudadanía estadunidense por nacimiento “es ridículo”. Llama a los bebés nacido de extranjeros “anclas”, que mantendrían a los padres también en el país.

Aunque no es ilegal que una persona dé a luz mientras visita Estados Unidos, sí lo es mentir a funcionarios diplomáticos estadunidenses al solicitar visa, y más aún hacerlo como negocio.

Según la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde el 2015 descubrió en redadas que, en el sur de California, especialmente en los condados de Los Ángeles, Orange y San Diego, hay una red de turismo de maternidad que inicialmente era solo para mujeres chinas.

El año pasado el ICE arrestó a 19 personas acusadas de dirigir una red de maternidad vía turismo que se anunciaba con varios nombres, entre ellos “Happy Baby USA”.

El grupo cobraba entre 15 mil y 50 mil dólares a cada mujer y sus servicios incluían hospedaje en departamentos amueblados, salidas en paseos, alimentación y transporte a los centros de salud ajenos a esa organización, donde el personal médico llevaba el control de los embarazos y programaban sus partos.

Según el ICE durante esos arrestos, las mujeres encontradas o sus familias veían el costo de maternidad por turismo como inversión que les asegurara el futuro, cuando los bebés obtuvieran títulos profesionales en Estados Unidos.